La Asociación Española de Fundaciones (AEF) se opone rotundamente al anteproyecto de Ley de Fundaciones que ha aprobado el Gobierno en Consejo de Ministros en su sesión del día 29 de agosto.

Se trata de una reforma que el sector fundacional no ha pedido, ya que con el anterior texto se podía trabajar, tan solo había que cumplir su contenido. Para la AEF, se trata de un modelo intervencionista por parte de los poderes públicos en el funcionamiento de las fundaciones, limitándolas en muchas áreas. Esto lleva a un régimen concesional, en el que existe una exigencia de autorización previa de actos y negocios jurídicos por parte del Protectorado, evitando así la fluidez en la gestión de los procedimientos.

De nada sirve una regulación intervencionista sin un protectorado moderno y adecuadamente dotado. Desde hace 20 años la Asociación viene pidiendo la puesta en marcha del protectorado y registro único de fundaciones de competencia estatal, ya previsto en la legislación de 1994, como la forma más eficaz de respetar la autonomía de funcionamiento y gestión de las fundaciones y la salvaguarda del fin de interés general al que sirven.