Ingredientes:

  • 500 gramos de pan del día anterior
  • Aceite de oliva
  •  1 cabeza de ajo
  •  Panceta de cerdo cortada en dados
  •  2 pimientos rojos
  •  Agua templada para remojar el pan
  •  Sal

Elaboración:

El día anterior, cortamos el pan en rebanadas muy finas y colocamos en una fuente amplia y un poco honda. Disolvemos la sal en el agua templada y regamos con ella el pan, haciéndolo con un colador de metal en forma de lluvia, a fin de que queden impregnadas todas por igual. Tapamos con un paño húmedo y reservamos hasta su uso.

Preparamos una sartén de bordes altos o una olla. Añadimos el aceite, ponemos al fuego y cuando esté caliente agregamos los ajos a los que habremos dado un corte y freimos hasta que estén muy dorados. Los retiramos con una espumadera, incorporamos la panceta y sofreimos hasta que comience a dorarse y reservamos.

A continuación, freimos el pimiento rojo que hemos troceado en tiras, dejamos que se fría bien, retiramos de la sartén y reservamos.

En el aceite que tenemos agregamos el pan y damos vueltas con una espumadera hasta que quede bien impregnado de grasa y que el pan pierda la humedad. Comenzamos a picar el pan, golpeando con la espumadera despacio. Cuando veamos que el pan está bien migado y suelto, incorporamos los ajos, la panceta y el pimiento rojo que teníamos reservados de nuevo a la sartén y continuamos removiendo.

Comprobamos el punto de sal y cuando las migas estén hechas las dejamos en la sartén durante un rato sin moverlas para que reposen y tomen costra. Seguidamente, movemos y repetimos la operación varias veces.