El cultivo del arroz es estratégico para el regadío de la región ya que ocupa una superficie de más de 24.00 hectáreas en Extremadura. Sin embargo, los productores encadenan años de descensos en los precios que amenazan la viabilidad de este cultivo pese a los esfuerzos de los arroceros: “Llevamos años con precios ruinosos mientras los costes no dejan de subir”, señala José Cruz, secretario de Agricultura de UPA-UCE Extremadura y que participará mañana en el Grupo de Trabajo.

“Vivimos un momento complicado, porque no nos salen las cuentas”, hace hincapié. Sobre los precios, desde UPA-UCE culpan a las importaciones masivas de terceros países y al oligopolio de la industria como principales responsables de esto. Asimismo, la subida de los costes de producción, especialmente debido a la resistencia de las plagas y enfermedades ante la escasa efectividad de los tratamientos fitosanitarios disponibles, merman “considerablemente” la rentabilidad de las explotaciones.

Por ello, en la reunión de mañana, UPA-UCE planteará que la UE se implique en defender un cultivo referente para nuestros regadíos. En este sentido, Cruz apuesta por analizar la estructura productiva, la cadena de suministro y las ayudas al arroz para buscar soluciones que garanticen la rentabilidad del cultivo.

Cruz lamenta que en este contexto, los arroceros están preocupados por las importaciones masivas de terceros países: “En primer lugar, proponemos la aplicación de la Cláusula de Salvaguardia durante el periodo de comercialización del producto”. Esto protegería las producciones comunitarias frente a los bajos precios de terceros países. Cabe destacar que en la UE consumimos más arroz del que producimos, por lo que no se entiende que los arroceros se arruinen cuando el mercado demanda nuestro producto.

Además, desde UPA-UCE exigen que se habilite un estricto control de las producciones que vienen de terceros países para garantizar que no utilizan productos fitosanitarios que están prohibidos en la UE: “Necesitamos que se garantice la seguridad alimentaria de los consumidores europeos y que todos compitamos con los mismos requisitos”, señala Cruz ante la indefensión de los arroceros con la situación actual.

UPA-UCE también propone la creación de una Ley de Etiquetado que identifique el origen y los mecanismos de producción. En este sentido, añaden, “es necesario dotar de mayor transparencia a estas y otras producciones” porque el consumidor en muchas ocasiones “no sabe de dónde procede lo que está comprando ni tampoco en qué condiciones se ha producido”, concluyen.