El sábado se inauguró la IX Feria de la Dehesa de Oliva de la Frontera con la presencia del presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, a quien acompañaban el presidente de la Diputación Provincial de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo y la alcaldesa de la localidad, Luis Osorio Bicho.

Asistieron también a la apertura de la feria el director general de Desarrollo Rural de la Junta de Extremadura, Manuel Mejías; la vicepresidenta de la Diputación pacense, Virginia Borrallo y los diputados provinciales Cristina Núñez y Antonio Garrote, junto al presidente de la Cámara Municipal de la localidad portuguesa de Barrancos, Antonio Pica.

Guillermo Fernández Vara se alegró de que en Extremadura sea habitual la presencia de representantes portugueses y de que la Raya ya no separe a los de uno y otro país.

Dijo que esta feria se ha convertido en el mejor escaparate de los productos y valores de la comarca y que es preciso mostrarla y difundirla para conseguir incorporar totalmente la dehesa al patrimonio turístico y monumental extremeño.

Pidió trabajar en la conservación de la dehesa y de la naturaleza mundial, en oposición a políticas sobre el planeta como las anunciadas esta misma semana por el presidente estadounidense Donald Trump. “Nosotros no podemos cruzarnos de brazos”, dijo.

Por su parte, Miguel Ángel Gallardo también recordó que la reciente cumbre hispano-lusa ha acordado poner en valor proyectos comunes como el desarrollo de los territorios de dehesa de los dos países y que Oliva de la Frontera ha sido pionera en este proyecto.

Pidió un trabajo decidido para singularizar cada zona de Extremadura y buscar en ellas sus propias fuentes de desarrollo y se alegró de la visibilidad que se da a las mujeres en relación con la dehesa en esta edición de la feria. “La dehesa tiene nombre de mujer”, afirmó.

Por su parte, la alcaldesa Luisa Osorio pidió que se conserve la dehesa extremeña para que sus vecinos puedan seguir viviendo “ de los recursos infinitos que ofrece”.