Juan Manuel Ambrona Rando, alcalde de la entidad local menor de Barbaño, ha reivindicado esta tarde a la villa romana de Torreáguila, que se encuentra en sus cercanías, como un importante recurso turístico que debe incorporarse a los numerosos atractivos de este tipo con que ya cuenta Extremadura. También pidió que esta comarca de las Vegas, a la que calificó de “pulmón de recursos turísticos y culturales” sepa aunar sus esfuerzos para difundir la valía de los mismos.

Rando ha pronunciado estas palabras en la ceremonia de inauguración del séptimo Festival ‘Amnis Callis’, que organiza Barbaño con la finalidad de poner en valor la importancia cultural, patrimonial y turística de este yacimiento arqueológico de Torreáguila.

El presidente de la Diputación Provincial de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo, ha asistido a la apertura del festival de este año que ha tenido lugar en el coqueto Centro Cultural de Barbaño. Previamente, Gallardo había visitado el Ayuntamiento, donde departió con el alcalde y firmó en el libro de honor del consistorio.

Posteriormente recorrió la Plaza y algunas de las calles del pueblo, donde se ha instalado un Mercado Romano y un escenario en el que tendrán lugar algunas representaciones de obras clásicas a lo largo de este fin de semana.

El presidente de la Diputación valoró el compromiso general que los habitantes de Barbaño tienen con este festival cuyo presente alabó y al que anticipó un buen futuro porque ha nacido de la voluntad de todo un pueblo.

Recordó a los asistentes a la inauguracion que al igual que los habitantes de la vieja villa romana cuyas instalaciones han sido rescatadas de la tierra crearon junto al Guadiana y en tierras fértiles la identidad de un pueblo, así los colonos que se asentaron en Barbaño cuando estas tierras se convirtieron en regadío fueron también capaces de labrar un buen futuro para sus hijos y para la localidad.

El festival ‘Amnis Callis’, que continuará hasta el domingo, ofrece desde conferencias hasta rutas senderistas que terminarán en Torreáguila y vuelos de globo cautivo sobre esta villa, así como luchas de gladiadores y espectáculos de cetrería entre su oferta lúdica.

Los restos de la villa romana de Torreáguila comenzaron a excavarse en 1984 y dieron como resultado el surgimiento de una antigua instalación agrícola dotada de lagares, termas y almazara que la sitúan entre las primeras de estas características en nuestro país.

Ha proporcionado numerosos hallazgos de equipamientos y ajuares, lo que hizo que los habitantes de Barbaño dieran en conocerla como ‘El Tesoro’. Entre los restos más característicos se encuentra una hebilla en forma de águila erguida, revestida de piedras de colores, de la que sólo existen seis ejemplares en todo el mundo.