Un total de 43 figurantes han recreado en “De la Luna al Fuego” una partida de ajedrez viviente enmarcada dentro de una obra de teatro caracterizada por su carácter detectivesco. 16 hacían de piezas blancas del ajedrez, 16 de piezas negras y 11 de personajes de una trama en la que se ha contado la historia de un reo que iba a ser condenado por haber robado y asesinado a una persona y en la que el Duque de Feria ha sido el principal valedor.

El público ha quedado encandilado en su totalidad al tratarse de una obra donde el ajedrez ha sido parte fundamental pero en la que también han atraído el componente teatral, la puesta en escena y la historia en sí para deleite de todos. Y es que a través de una partida de ajedrez se ha desvelado realmente quién era el culpable y nada es lo que parecía. Al final, ha habido un giro inesperado y se ha descubierto que la persona ajusticiada no era la culpable de la fechoría sino otro personaje que no se esperaba.

Tal y como comentaba el escritor y director del ajedrez viviente, José María Romero, “Zafra ha vivido un espectáculo participativo e intergeneracional donde personas de todas las edades y gustos han compartido un momento lleno de ilusión, convivencia, entretenimiento y diversión”.