¿Cuál es el secreto que hace que el garbanzo de Valencia sea el mejor del mundo?

Dicen que la tierra, dicen que el clima, que las semillas… Todo eso es cierto, pero hay un ingrediente más que suma y que es inimitable: se trata del saber hacer de generaciones, el mimo con el que se trabaja todo el proceso por parte de agricultores que han mantenido una tradición que otorga el valor añadido a esta legumbre.

Que un producto tan humilde llegue a ser protagonista en las mesas de los reyes no puede ser casual. Ningún garbanzo en el mundo obtiene esa textura en el guiso, ni soporta la cocción sin alterarse ni absorbe los sabores del resto de ingredientes como lo hace el de Valencia del Ventoso.

Con esta materia prima participan los cocineros en el Día del Garbanzo, y con ella, dependiendo de la pericia de cada cual, puede obtenerse un cocido bueno o superlativo, nunca malo.

No traten de copiarlo, nunca lo lograrán. Limítense a disfrutarlo, a saborearlo a conciencia, como se saborea un manjar. Cuando terminen, no les quedará otra que llegar a una conclusión: “Coño, pues la verdad es que ni Luis XIV ni Carlos III tenían un pelo de tontos”.

Y es que el garbanzo de Valencia del Ventoso invierte la carga de la prueba en el cocido: lo sublime es la legumbre; el resto, acompañamiento.

Ángel Cabezón Luna – STAC ART DISEÑO