El V Congreso Extraordinario de la OICI (Organización Iberoamericana de Cooperación Municipal) que se celebra desde ayer en la Diputación de Badajoz, ha continuado esta mañana en su última jornada con dos conferencias y una mesa redonda. Este encuentro, que tiene entre sus principales objetivos de debate el del papel que los gobiernos locales intermedios deben jugar en la lucha contra la despoblación de los municipios más pequeños, ha tratado sobre la intermunicipalidad y la cooperación municipal como factor de asentamiento de la población.

En este sentido, Luis Antonio Sáez, profesor de Economía Aplicada en la Universidad de Zaragoza, ha destacado que la  cooperación intermunicipal pivota en tres ámbitos: el problema de la despoblación, el tema de la intermunicipalidad y el de la cooperación.

Sostiene Sáez que “con el tema de la despoblación nos quedamos mucho en la aritmética pero lo que hay detrás es muy complejo: porqué vivo en un sitio, cuántos hijos tengo, cómo envejecemos…preguntas existenciales que no se tratan ni se profundiza en ellas. Es importante entonces hablar no solo de temas relacionados con lo económico o los salarios en una tierra como Extremadura, sino de cómo intentan  los gobiernos la cohesión cumplir con las comunicaciones e infraestructuras….pero sin olvidar la tercera pata, y que para mí es el principal, la de los valores, la mentalidad, la forma que tenemos de enfocar el problema”.

Es una realidad palpable que un joven o una mujer que quiere consolidar su profesión se va al mundo urbano. Para Sáez, hoy nos ven más como consumidores, como gente que cuelga fotos de sitios exóticos, como ciudadanos con currículum profesional, “valores que no encajan con el medio rural. Hay cosas buenas en el mundo rural, claro, hoy la calidad de vida es mejor pero nos falta la mentalidad de querer estar ahí. Hay gente que sí querría establecerse en poblaciones más pequeñas y a esas personas es a quien hay que atraerlas”..

El impulso, precisa el profesor, no sólo hay que hacerlo desde un planteamiento jurídico o de gestión de fondos, que es imprescindible, sino  introduciendo la mentalidad de cómo mejoramos el bienestar para sentirnos partícipes e integrados en ese sitio sin mirar más interés que hacerlo noblemente”. Sin compromiso cívico, sin cooperación, no se lograra atajar el problema, añade.

El papel de las diputaciones en este problema es muy importante para Luis Antonio Sáez “porque han creado planta pero les faltan dos cafés y una poesía”. Sáez se refiere con esta analogía a que las diputaciones tienen una base fiscal muy importante que es el IBI, “lo que hay que hacer es que esa potencialidad y los cuadros profesionales cualificados, como los alcaldes de las pequeñas poblaciones, se le siga motivando, como ya lo están, para seguir liderando esas pequeñas comunidades”.

Sáez concluye afirmando que “falta algo de dirección de orquesta, meterle ritmo e ilusión, algo de poesía, de pasar de gestionar fondos a adquirir un carácter estratégico, un punto de inspiración, meterle en definitiva espíritu de equipo”.

Antes de su conferencia, se ha desarrollado la mesa redonda sobre el papel de los gobiernos locales intermedios en la lucha contra la despoblación, donde han intervenido Rosa Mª Araujo, alcaldesa de Tamurejo y presidenta del Grupo de Acción Local de La Siberia; José Luis Villegas, profesor de Derecho Administrativo en Venezuela; Rafael Díaz Regañón, director general de Recursos Humanos y Gestión de la FEMP; Rafael García Matíes, presidente de la Fundación Municipalistas por la Solidaridad; y Ana Nieto, doctora en Geografía y profesora de las Uex.

Rosa Mª Araujo ha recordado el proyecto ilusionante en que el Ceder de su comarca trabaja para lograr la declaración de La Siberia como Reserva de la Biosfera, “una forma de reconocer la armonía entre hombre y naturaleza” y que plantea soluciones al despoblamiento del mundo rural.

Araujo ha manifestado que en los pueblos “tenemos calidad de vida pero perdemos población, a nuestros jóvenes, envejecemos, por eso apostamos por el proyecto de Reserva de la Biosfera, para evitar esa sangría que despuebla los municipios pequeños”.

Sobre la Diputación de Badajoz, la alcaldesa afirmó que es un claro ejemplo de buenas prácticas por el mantenimiento de los servicios o implantación de nuevas tecnologías, entre otras gestiones, ya que “sin ellos, incluida la identidad cultural de los pueblos, no se podría garantizar la sostenibilidad económica, la generación de empleo y la educación”.