La obra de Francisco Javier García Carrero “Un siglo de la Historia de la Guardia Civil en Extremadura. Desde su fundación a la lucha contra el Maquis (1844-1944)”, ganadora del Premio “Arturo Barea” 2016, fue presentada ayer en el salón de plenos de la institución provincial. En el acto intervinieron, además del autor, el  historiador Julián Chaves Palacios; William Chislett, especialista en la figura de Arturo Barea; y Elisa Moriano, directora del Área de Cultura de la Diputación.

El trabajo ganador del premio “Arturo Barea” 2016, analiza el Instituto Armado en Extremadura, un Tercio que no siempre coincidió con las fronteras políticas de la región objeto del estudio, al tiempo que recupera los nombres de  un buen número de guardias civiles que estuvieron destinados en el Tercio de Extremadura durante sus primeros cien años de existencia. De igual modo, la obra hace hincapié en la actitud y posicionamiento del Cuerpo durante los primeros días de la Guerra Civil y en los primeros años del franquismo.

Elisa Moriano recordó al público asistente que el impulso del premio se debió al que entonces fuera director del área cultura, Javier Bodas, por lo que el acto quiso servir de homenaje a su labor. El certamen “Arturo Barea” se creó para trabajos de investigación en Extremadura durante el siglo XX. Hoy premia el esfuerzo de investigadores extremeños que ahondan en aspectos sobre el conjunto de la contemporaneidad española de los siglos XIX y XX.

“La vigencia de Barea -indicó Elisa Moriano- está más viva que nunca”, recordando la plaza inaugurada en Lavapiés con su nombre.

Para Julián Chaves, director de la tesis que ha servido de base para la obra de Carrero, definió a éste como un ejemplo de sacrificio y abnegación por su trabajo, con vocación de investigador y autor de una obra ingente entre publicaciones y artículos. Chaves explicó que “estamos ante una institución señera en el mundo rural, con una imagen tan característica como la Guardia Civil con tricornio, capa y a caballo”.

Para Chaves, la aportación de García Carrero con esta obra suple un vacío existente, el estudio del Cuerpo en Extremadura, protagonista de recuerdos nefastos y represivo en algunos periodos pero con sus luces en otros pues daba seguridad a los vecinos de los pueblos.

El autor del libro hizo un repaso de su contenido. Se inicia con un repaso por todos los cuerpos de seguridad existentes antes de la existencia de la Guardia Civil, continua con su creación en 1844 por Ahumada, su fundador y primer director general. En sucesivos capítulos se habla de la estructura del Cuerpo, de la Guardia Civil extremeña en el siglo XIX y los primeros años del XX, para continuar con un estudio sobre el número de servicios que prestó, el fin de la dictadura de Primo de Rivera, la proclamación de la primera y segunda República con los tristes hechos acaecidos en el campo extremeño, sobre todo en Castilblanco (1931) y Zarza de Granadilla (1933), las posteriores reformas republicanas y el primer intento en 1932 para derribarlas con el fracaso del general Sanjurjo.

El libro sigue recogiendo la conspiración definitiva en 1936, con Vázquez Ramos y Manuel Carracedo, cómo se estructuró la Guardia Civil en aquel año y la sublevación posterior fracasada en Extremadura. Únicamente la 5ª Compañía se sublevó en Villanueva de la Serena con el general Gómez Cantos. El inicio de la Guerra Civil abre los últimos episodios de la obra, además de su refundación tras el triunfo de Franco y la militarización del Cuerpo, la Guardia Civil nueva nacida con la Dictadura tras su fusión con Carabineros y el esfuerzo que realizó para acabar con las guerrillas. El último periodo recogido es de 1844 a 1845.

Cronista oficial de Arroyo de la Luz y doctor en Historia de la Universidad de Extremadura, Francisco Javier García Carrero obtuvo premio extraordinario de doctorado en el curso 2011-2012. Profesor de Historia de España en el I.E.S. Bioclimático de Badajoz, miembro del Grupo de Estudios sobre la Historia Contemporánea de Extremadura y de la Sociedad Extremeña de Historia,ha publicado numerosos artículos en diversas revistas regionales y nacionales y ha participado en la redacción de distintas obras colectivas junto a otros historiadores de prestigio.