La consejera de Cultura e Igualdad de la Junta de Extremadura, Leire Iglesias, ha participado esta tarde en la inauguración de ‘Contenedores de Arte’, un proyecto conjunto de las diputaciones de Cáceres y Badajoz y la Asociación de Universidades Populares de Extremadura (AUPEX).

Durante la inauguración la responsable regional de Cultura ha recordado que “los Espacios para la Creación Joven eran espacios en desuso que fueron reconvertidos en espacios de ocio y creatividad” y que el proyecto ‘Contenedores de Arte’ recoge “parte de esa idea, planteando un espacio que se convierte en un lugar para el arte y la cultura”.

Además, la consejera de Cultura e Igualdad ha mostrado su apuesta por la creación señalando que “ aprovecharemos todos los espacios” para promoverla.

Iglesias añadió que “el arte y la cultura son vitales para el desarrollo de los pueblos”, reconociendo el valor del trabajo de los creadores, “su papel, su aportación y la importancia de su trabajo, por lo que supone en cuanto a despertar el pensamiento crítico, favorecer la experimentación, la innovación, la creatividad y la imaginación”, remarcó.

Igualmente, Iglesias también recordó el trabajo de la Consejería de Cultura e Igualdad recuperando las ayudas a los artistas visuales que este año 2017 han visto la luz a través de una nueva convocatoria. “Es una gran satisfacción apoyar la producción y difusión de trabajos artísticos, que son el motor que necesita Extremadura y que suponen también la generación del patrimonio del futuro”, concluyó.
También han asistido al acto el director general de Museos, Bibliotecas y Patrimonio Cultural, Francisco Pérez Urbán, y el alcalde de Olivenza, Manuel José Andrade.

CONTENEDORES DE ARTE

El proyecto ‘Contenedores de Arte’ consiste en transformar espacios abandonados o en desuso en ‘galerías de arte contemporáneo’, siendo tan importante el proceso de transformación del lugar como lo que después será el contenido del mismo.

Así, antiguas fábricas, estaciones de trenes, ermitas, casinos, casas cuartel, cárceles, restaurantes, casas o almacenes, tanto si tienen un pasado industrial como si se trata simplemente de antiguas edificaciones sin valor “oficial” histórico, pueden convertirse en contenedores de arte. En definitiva, “se trata de crear una infraestructura artística y cultural donde no la hay, convirtiendo espacios vacíos en espacios vivos, participativos, ilusionantes y comunicativos”, precisó Iglesias.

Esta apuesta cultural que suponen los ‘Contenedores de Arte’ tiene como objetivo promocionar el arte y los artistas plásticos extremeños, así como favorecer espacios de creación colectiva e intercambio cultural que permitan el acercamiento y conocimiento del arte contemporáneo a la ciudadanía.

En este proyecto de transformación pueden participar artistas y creativos, profesionales o aficionados, de cualquier disciplina artística (pintura, fotografía, escultura, arte urbano, video-arte, performance, diseño, artesanía…) siempre que tengan una relación directa con la población donde se desarrolla la transformación, si bien la invitación se abre a artistas de cualquier parte del mundo.

Esta iniciativa comenzó en el año 2011 con la transformación en contenedores de arte del matadero de Guareña, el parking cerrado de Santa Marta de los Barros, el matadero de Monterrubio de la Serena y la antigua Casa del Pueblo de Casas de Don Pedro. En 2012 fue el turno del antiguo centro médico de Puebla de la Calzada, el antiguo Hogar del Pensionista de Magacela y la antigua sede de la Cruz Roja de Monesterio. En 2013 fueron el patio del antiguo molino de aceite de La Zarza, la planta superior del mercado de abastos de Talarrubias y la antigua guardería municipal de Valdelacalzada. Igualmente, se transformarán la Casa Grande de Almoharín, parte del centro médico en Piornal, la antigua Ermita del Cerro en Villanueva de la Vera, un antiguo lavadero en Esparragalejo, “Las Escuelillas” en Valdivia y el propio silo de “La Triguera” en Olivenza.

El trabajo del artista Digo Diego, invitado en la transformación del edificio, lucirá en el exterior de la torre de este silo, cumpliendo además con una de las características de este evento: el de dar prioridad al arte urbano, que normalmente sólo se da en las grandes ciudades.

Digo Diego convierte su obra en procesos de comunicación afectiva donde el gesto como símbolo de representación adquiere gran significado de aquello en lo que se fija y trata de transmitir o denunciar a través de él. Así, Digo Diego ofrece geometrías de un lenguaje emocional derivado de las relaciones del ser con uno mismo, entre nosotros y con el medio.