Ángel García Blanco, presidente de ASAJA Extremadura, ha comparecido en rueda de prensa para denunciar que la actual campaña de la PAC ha supuesto un auténtico suplicio en el tiempo de su tramitación, con paradas masivas, imposibilidad de grabaciones, duplicidades informáticas, etc. de tal suerte, que hubo que tomar la decisión de prorrogarla durante quince días ante la imposibilidad de llevarla a cabo.

Ha advertido a la Consejera de Agricultura de los dos graves problemas en aquel momento, cuáles eran la falta de capacidad de los servidores y la ausencia de un equipo de informáticos propio de la Consejería para solucionar las dificultades que se pudieran ir presentando.

Según indica, al cabo de seis meses la situación no es que continúe igual, sino que se ha agravado por la falta de personal. Este año, 53.295 agricultores extremeños efectuaron en tiempo y forma los expedientes PAC.

«Cuando la Consejera anuncia “a bombo y platillo” que va a proceder al pago del 50% del pago único, nos encontramos con la sorpresa de que solo cobran 30.497 beneficiarios y a mayor abundamiento, cuando una semana más tarde vuelve a anunciar el pago verde, éste solo llega a 27.390 agricultores.  Y, ¿qué ha pasado para se hayan quedado sin cobrar el 42% de los agricultores el pago único y el 47 % de los perceptores el pago verde? Pues como nos temíamos, el sistema está bloqueado casi en su totalidad por falta de personal. La mayor parte de los impagos proceden de incidencias, algunas de las cuales se están al día de hoy tramitando como consecuencia de cruces informáticos. Éstas son comunicadas a los agricultores a través de las entidades colaboradoras para su subsanación. Las mismas suelen ser contestadas en el plazo de diez días que se les conceden y a partir de ese momento pasan al “cajón del olvido”.»

Según señala Blanco, se acumulan por miles a la espera de su resolución y pasan a los funcionarios encargados de ello, funcionarios que, por cierto, señala que son grandes profesionales con una dilatada experiencia y que con las restricciones de personal que han efectuado no dan abasto y aunque han solicitado el incremento de plantilla no se les hace ni caso. Es imposible grabar los documentos para subsanar los trámites que se cuelgan en las aplicaciones y que se registran telemáticamente. Al no grabarse, no se subsanan y no cobran los agricultores y ganaderos.

ASAJA Extremadura pregunta a dónde ha ido el incremento de 3,9 millones de dinero presupuestado para las encomiendas de gestión, que han pasado de 2 millones a 5,9 millones de euros. Asimismo, insisten a la Consejería de Agricultura en los tres grandes problemas que tiene a la hora de efectuar este tipo de gestiones:

1ª- Hay que aumentar las capacidad de los servidores para que las gestiones se realicen de un modo normal.

2ª- La Consejería de Agricultura ha de tener un servicio informático propio y no compartido con otras Consejerías que permita la resolución inminente de los problemas.

3ª- La dotación de personal de la Dirección General de la PAC tiene que ser acorde al volumen de trabajo que realizan y no tener a los pocos funcionarios y empleados adscritos a una presión por solucionar un volumen de recursos superior al capaz de desenvolver.

«Esto es como el tren en Extremadura, que se queda sin gasoil (servidores informáticos) y cuando llegan los especialistas a arreglarlo, vamos, a echar gasoil (servicio informático) tardan cinco días porque están los depósitos de fuel en A Coruña… Una vez arreglado y lo van a poner en marcha no hay maquinista (funcionarios que graben los expedientes). Así el tren no anda. Y mientras los agricultores y ganaderos sin su dinero y lo que es peor sin saber cuándo cobrarán».