La Junta de Extremadura, según ha avanzado esta mañana la consejera de Economía e Infraestructuras, Olga García, quiere que el vehículo eléctrico comience a ser “una imagen habitual en nuestras carreteras y en nuestras calles” y que al menos el 10% de los vehículos matriculado en 2030 sea eléctrico.

Para ello la Consejería ha elaborado una Estrategia Regional para la movilidad eléctrica, que supondrá “el punto de partida para liderar el apoyo y el fomento del uso del vehículo eléctrico en nuestra región”.

La consejera ha participado en el acto de salida de la 6ª etapa de la II Vuelta a España en Vehículo Eléctrico de Endesa, este miércoles, en Mérida. Allí ha avanzado que el documento sobre el uso de la electricidad para los vehículos, que verá la luz en los próximos días, es un paso más en el desarrollo de la Estrategia de Economía Verde y Circular de Extremadura y en la construcción de un nuevo modelo económico.

“Para el Ejecutivo regional – ha manifestado – la movilidad sostenible es el camino para un mundo mejor; es absolutamente necesario reducir la contaminación de las ciudades y que éstas sean más limpias, más amables, menos ruidosas y más seguras”.

Olga García ha recordado que el transporte es el responsable de la emisión de un 25% de los gases de efectos invernadero en la región, por lo que el vehículo eléctrico es “fundamental y una pieza clave” para frenar el cambio climático.

La Junta de Extremadura considera que ahora es el momento de actuar y apuesta por aumentar el parque de vehículos eléctricos, por ir desplazando paulatinamente a los vehículos de combustión interna más contaminantes.

Asimismo, ha adelantado que en los próximos presupuestos para 2019 va a haber una dotación destacada, tanto para ayudar a la adquisición de estos vehículos, como para poner en marcha una amplia red de puntos de recarga, tanto públicos como privados, por toda la geografía extremeña.

El objetivo es que “el usuario del vehículo eléctrico pueda realizar sus trayectos con total tranquilidad y con la certeza de que puede cargar sus baterías en un punto de recarga cercano”.

Los vehículos eléctricos tienen un amplio catálogo de ventajas: no emiten gases contaminantes, ni ruido; tienen un alto grado de eficiencia energética; son más económicos; no necesitan tantas revisiones y su coste de utilización es muy bajo.

La Junta de Extremadura defiende un cambio de modelo energético y con esta Estrategia se suma a otras instituciones y organismos que apoyan el uso del vehículo eléctrico como medio alternativo no contaminante, respetuoso con el medio ambiente.

La movilidad eléctrica es una oportunidad para aumentar la calidad de vida al igual que el desarrollo económico y empresarial del sector asociado, que tiene un gran potencial de crecimiento al ser un nicho de negocio por explotar.

Los automóviles eléctricos son cada vez una opción más real de compra. Los precios ya no son tan elevados como hace unos años y su autonomía va progresivamente en aumento. Continuamente se están consiguiendo mejoras en las tecnologías de los automóviles, que suponen mejor rendimiento, lo que los van a hacer más competitivos.