La consejera de Cultura e Igualdad, Leire Iglesias, ha pedido en Cáceres a toda la ciudadanía su “compromiso” para concluir y rechazar cualquier forma de violencia hacia las mujeres.

Iglesias ha hecho estas declaraciones hoy, en un acto organizado por la Delegación de Gobierno en Extremadura con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.

Ha subrayado la importancia de este tipo de actos, que ha definido “de reivindicación, pero también de conocimiento de una frustración”, ha apuntado, al tiempo que ha subrayado que “pese a lo espeluznante de las cifras, sigo teniendo la sensación de que esta es una cuestión que todavía no nos conciencia lo suficiente”.

La consejera ha mostrado su preocupación por el hecho de que “la violencia de género siga sin aparecer entre las principales inquietudes de la sociedad española”, al tiempo que ha recordado que ante el arraigo del machismo “son fundamentales acciones como ésta”, en la que se pone luz sobre este asunto.

“El feminismo es algo en el que, más allá del antimachismo, todos, mujeres y hombres, debemos militar. Solo así podremos soñar con mujeres que se proclamen libres para elegir el camino, sin estar siempre alerta, libres para andar, para correr, para vivir”, ha concluido.

El acto, presidido por la delegada del Gobierno, Yolanda García Seco, ha contado con la participación de quince alumnas del Conservatorio Profesional de Danza de la Junta de Extremadura, que han desarrollado una ‘performance’ dirigida por Marce Solís, con la coreografía de Montse Franco y Amparo Jiménez, directora y profesora, respectivamente.

Además, se ha llevado a cabo un homenaje a las 48 mujeres asesinadas (que, además, dejan 38 menores huérfanos, datos en los que se incluyen los cuatro menores asesinados por sus padres) en los últimos doce meses a manos de sus parejas o ex parejas, a las que se ha ido nombrando al tiempo que se ha encendido una vela por cada una de las víctimas.

En la concentración se ha desplegado la pancarta «No más asesinatos por violencia machista. Basta ya».

El IMEX y CCOO Extremadura editan una guía para prevenir y actuar ante el acoso sexual en las empresas de la región

El Instituto de la Mujer de Extremadura (IMEX) y el sindicato Comisiones Obreras (CCOO) trabajarán para prevenir y actuar ante el acoso sexual y acoso por razón de sexo que se registre en empresas o entidades públicas a través de una Guía elaborada por la Oficina de Igualdad de género en el empleo a la que acompañará un protocolo tipo.

La directora general del IMEX, Elisa Barrientos, ha presentado hoy la guía junto a la secretaria de Afiliación y Mujer de CCOO Extremadura, Lourdes Núñez. Se trata de un documento en el que se establecen una serie de parámetros a tener en cuenta a la hora de establecer un protocolo de aplicación en el ámbito empresarial que prevenga este tipo de actitudes.

Esta colaboración es un paso más que el IMEX y CCOO dan tras confeccionar hace años una guía para la elaboración de Planes igualdad en empresas de menos de 250 trabajadores.

Elisa Barrientos ha recordado que este tipo de acoso es una forma más de violencia hacia las mujeres y “hay que tener muy claro que la violencia no solo se produce en el ámbito de la pareja, porque el ámbito empresarial es ámbito de lo público y debemos conseguir que no se produzcan situaciones laborales de abuso que se sufren por el mero hecho de ser mujer”.

Lourdes Núñez ha explicado que se distribuirán 300 de estas guías a las empresas de la región y a delegados y delegadas del ámbito sindical. El sindicato sigue registrando situaciones de acoso en empresas altamente masculinizadas y en las feminizadas cuyo superior jerárquico es un hombre.

“Se siguen dando situaciones inadmisibles que pueden parecer inocentes y cotidianas, pero que no se tienen por qué tolerar. Este problema es la punta de un iceberg porque las mujeres víctimas de estas situaciones no denuncian por miedo a represalias o por desconocimiento”, ha declarado la responsable de CCOO.

La guía formará a empresarios y a delegados y delegadas en empresas para detectar situaciones y a partir de ahí establecer un protocolo para indicar cuál es la persona a la que una mujer víctima puede acudir, así como los mecanismos y herramientas que existen para poder atajar esa situación.