Dado el destino escandaloso del dinero de los Presupuestos Generales, que parecen confeccionados para alentar a los golpistas a que sigan tratando de romper España, nos preguntamos qué hacen y para qué sirven los veinte parlamentarios extremeños en las Cortes Generales.

¿A quién defienden los representantes elegidos en Extremadura? La marginación a que estamos sometidos un Gobierno tras otro nos hace pensar que, una vez más, los problemas estructurales de Extremadura serán remitidos a los Gobiernos siguientes y así sucesivamente. Queremos un Gobierno que defienda la igualdad entre todos los españoles y evite los privilegios descarados precisamente para los que no cumplen las leyes ni la Constitución. No queremos promesas oídas año tras año, que no se cumplen en Extremadura y se dejan también para el siguiente.

El problema del tren es solo un síntoma de la marginación de Extremadura en todos los aspectos. Hemos estado engañados con el voto útil para dos partidos que han gobernado España y las Comunidades casi en exclusiva. Ahora no se trata de que nos asignen cinco millones más o cinco millones menos, se trata de solucionar los problemas por igual de todos los españoles, sin privilegios escandalosos para algunos y marginación no menos escandalosa para otros.

El dinero que tan generosamente conceden a los golpistas debería servir para que todas las regiones tuvieran los servicios fundamentales de forma equilibrada. Lo que no se concibe es un Gobierno entregado a los golpistas por mantener su cargo, como si esto fuera el sentido de su vida; aunque, de hecho, sea el culto a la desigualdad, a los privilegios y a la marginación de los que cumplen la Ley y la Constitución.

Hoy pediríamos a los elegidos por el pueblo extremeño, que no solo lo representaran, sino que lo defendieran a muerte, aunque para ello tuvieran que perder su cargo de diputados o senadores. Eso les honraría a cada uno al poner los intereses del pueblo por encima de los propios.

Si hay tanto dinero para los separatistas catalanes, debe haberlo también para solucionar problemas, como el tren de Extremadura, en las diversas regiones.