«Adicciones clásicas y emergentes: apuestas, drogas y tecnofilias» es el nuevo trabajo editado por la Diputación de Badajoz con motivo de la próxima celebración, el 7 de abril, del Día Mundial de la Salud. La publicación ha sido elaborada por la Asociación Atabal. Se trata de un análisis de la realidad de las nuevas y viejas adicciones en las población adolescente y juvenil, conocidas como generaciones y o milenial y z o posmilenial. El equipo de Atabal que ha desarrollado este informe está compuesto por Carlos Barroso, Santiago Cambero, Eva Herculano, Peligros Folgado, Abraham Urbano y Alfonso Vázquez.

Este manual de adicciones ha sido presentado en la Diputación de Badajoz por el diputado delegado del Área de Cultura, Juventud y Bienestar Social, Ricardo Cabezas, la presidenta y la psicóloga de Atabal, Peligros Folgado y Eva Herculano, respectivamente; y el sociólogo participante en el estudio, Santiago Cambero.

Guía pionera en Extremadura y España, según ha destacado Ricardo Cabezas, el estudio se ha elaborado a través de una investigación cuantitativa mediante 4.121 cuestionarios en dieciséis colegios e institutos de Educación Secundaria y Formación Profesional, aplicadas entre los meses de noviembre de 2017 y julio de 2018, en las ciudades de Badajoz y Mérida. A raíz de esta intervención de prevención específica, el equipo técnico de la mencionada asociación valoró la oportunidad de investigar mediante encuestas descriptivas la realidad sobre el consumo de alcohol y otras sustancias adictivas, drogas ilegales, el uso de las TIC y los juegos de azar en establecimientos autorizados y on-line.

El diputado provincial ha agradecido a Atabal esta iniciativa para comprobar cómo afectan estas adicciones a adolescentes y jóvenes, sobre todo en juegos de azar y apuestas on-line con el objetivo de actuar para el bienestar y la integración de quienes la padecen. “Se trata de viejas adicciones disfrazadas como modernas”, ha manifestado Cabezas, como el alcohol, las drogas, las apuestas en juegos de azar y los videojuegos, entre otras, un fenómeno en aumento. De hecho, esta guía trata de informar para prevenir.

De acuerdo a los datos obtenidos a través del presente estudio, se pueden extraer varias conclusiones reveladas por Santiago Cambero. Con respecto a los juegos de azar se destaca que hay menores de edad que acceden a casas de apuestas, tanto físicas como on-line, a partir de los 14-15 años de edad. En concreto, el 24% de los encuestados de 14 años asegura haber jugado en alguna ocasión. Además, se produce un aumento de la conducta de juego que llega a su punto máximo al cumplir la mayoría de edad, donde casi la mitad de los encuestados afirma haber jugado en alguna ocasión. Se da la particularidad de que existe un predominio del sexo masculino con respecto al sexo femenino en la práctica de los juegos de azar. Otro dato aportado es que casi un 20% de los jóvenes encuestados confiesa que ha fracasado alguna vez en sus intentos de dejar el juego.

Con respecto al uso de videojuegos, los datos muestran que el 75% de los jóvenes y adolescentes encuestados manifiestan jugar a través de estos dispositivos electrónicos e interactivos, también con un predominio en chicos frente a las chicas en proporción de dos a uno.

En relación a los datos relacionados con el consumo de alcohol, tabaco y otras sustancias adictivas, la evidencia indica que aproximadamente la mitad de nuestros jóvenes y adolescentes afirman no haber consumido ni cerveza ni vino siendo menores de edad. Sin embargo, éstos mismos aseguran en un 65% de los encuestados sí haber consumido, al menos en una ocasión a lo largo de su vida, una copa de alcohol de alta graduación, siendo igualmente menores de edad. El número de jóvenes y adolescentes que acuden a botellones se mantiene con respecto a años anteriores pero los bebedores episódicos que consumen alcohol por “atracón” aumentan.

La droga ilegal que primero es consumida de forma mayoritaria por los jóvenes y adolescentes que confiesan haber probado alguna sustancia no legal es la marihuana o hachís, dado que más de un 20% de los encuestados afirma haberla probado en algún momento de su vida.

El discurso generado a partir de los datos aportados por este libro, explican los presentadores de la guía, pretenden llamar la atención entre los propios adolescentes y jóvenes, pero igualmente a los responsables públicos competentes sobre la necesidad de investigar, desarrollar e innovar en nuevos recursos preventivos frente a las adicciones clásicas y emergentes, aunque algunas ya fueron conocidas por generaciones anteriores. Quizás lo más novedoso sean las tecnofilias y el juego patológico en cualquier grupo etario, y lo más perjudicial entre los adolescentes y los jóvenes que se encuentran en proceso de desarrollo y formación integral como personas.

La asociación Atabal con este conocimiento científico sobre la realidad de los consumos y prácticas adictivas de los milenial y posmilenial se compromete a seguir interviniendo con los recursos propios y en colaboración con distintas administraciones públicas, como sería el caso de la Diputación Provincial de Badajoz, para prevenir estos hábitos perjudiciales para la salud pública.

Durante el presente curso escolar, Atabal sigue trabajando en la prevención de adicciones en los centros educativos, indicando que “hemos vuelto a iniciar un programa de prevención con algunas modificaciones, centrándonos casi exclusivamente en la adicción a problemas relacionados con el juego de azar” por varios motivos. En primer lugar, por la falta de información frente a otro tipo de adicciones. Por otro lado, porque se trata de una adicción que cuenta con pocos recursos si la comparamos con otras, ya que hay pocas entidades especializadas en la prevención y el tratamiento de adicción al juego de azar en la provincia de Badajoz. Por último, porque es un problema aún poco visible en nuestra sociedad, “y sentimos la responsabilidad y la obligación de hacer más hincapié para que se tenga una mayor conciencia de los riesgos que atañe”, añaden.

Para Atabal, y aunque desde las administraciones se están realizando importantes esfuerzos para conseguir atajar el problema de las adicciones, estiman que aún queda mucho por hacer. El consumo de alcohol parece haberse estabilizado según los últimos estudios, y el del tabaco se ha reducido considerablemente en los últimos años. No obstante, el uso y el abuso de  videojuegos y de la conducta de juego de azar presentan ya problemas de adicciones en nuestros jóvenes y adolescentes en la actualidad y se prevé que vaya en aumento. Por tanto, los responsables de este trabajo continuarán haciendo énfasis en la prevención como primera vía para el freno a las adicciones, así como seguir unificando esfuerzos para conseguir una modificación estatal de la ley para conseguir una mejor protección de los jóvenes y adolescentes. De ahí, que en este Día Mundial de la Salud se presente esta obra científica para recordar que estas conductas adictivas son problemas de salud pública, que deben continuar siendo parte de la agenda política, “y más teniendo en cuenta las nuevas tendencias de prácticas adictivas entre las generaciones más jóvenes”, concluyen.