Esperamos no ser recriminados por el hecho de pedir soluciones a los que las pueden dar y creemos que nadie mejor que un Presidente recién elegido para pedirle que realice las obras que el pueblo lleva tanto tiempo esperando. A usted se le ha elegido para que las palabras las convierta en obras.

Señor Presidente, Extremadura lleva tantos años de retraso, que ya nos parece mentira que se cumplan las promesas que no se han cumplido en cuarenta años. A ver si esta vez ese voto que han llamado útil no resulta ser inútil para nuestra tierra.

No le vamos a recordar el tema del tren porque ya, un día sí y otro no, aparecen las señales de alarma: El tren se rompe, el tren se avería, al tren le falta gasóleo, ahora no se puede ir en tren porque están arreglando algunas traviesas…pero eso es solo la punta del iceberg, seguimos desconectados durante cinco años con Portugal por tren, el AVE, el trabajo, las industrias, los sueldos, las pensiones… Extremadura aguanta, sigue aguantando y espera que las palabras sinceras del Ministro Ábalos no se repitan una vez más.

Se prometen las inversiones para antes de las elecciones y luego no se ejecutan, es un modo de engañar al pueblo y así “durante décadas”, según palabras textuales del propio Sr. Ábalos. No queremos complicarle la fiesta, pero sí queremos decirle que nosotros seguiremos defendiendo estas cosas tan elementales como es poder viajar en tren a Portugal, al Norte, al Sur y a Madrid, sin que tengamos que coger otros medios de locomoción a mitad de camino.

La gente llana suele decir: “Obras son amores y no buenas razones”. Están cansados de intenciones, de promesas, de ilusionarse con las palabras, pero la política debe medirse por las obras, como a los artistas por sus cuadros o por sus composiciones, no por sus deseos o sus promesas….

Por eso, pedimos obras, nos sobran las palabras, aunque estén aderezadas con las mejores salsas, con los trucos bien ensayados. ¡Qué artistas son ustedes!

El pueblo quiere otra cosa, ya está harto de tantos manejos, de tantas apariencias y le persigue la duda de quién es quién, quién es el lobo y quién la oveja disfrazada. No engañen más, por favor.

Quiero aplaudir al alcalde de Vigo, que es de su propio partido. Según sus palabras, «Para mí, lo primero, lo segundo y lo tercero es Vigo y luego ya viene mi partido. Y esto lo he dicho con Pedro Sánchez delante. Hay que gobernar para todos y no estar solo con una ideología».

Esto mismo le podemos pedir en nombre de Extremadura, pero no solo para nosotros, sino para aquéllos que más lo necesitan. Los privilegiados ya se defienden solos y reciben constantemente sus privilegios.

EXTREMADURA UNIDA