“Trabalenguas extremeños”, de Juan Rodríguez Pastor, clausura las novedades que el Departamento de Publicaciones de la Diputación Provincial ha presentado en la Feria del Libro de Badajoz tras la narración “El domador de zapatos” de José A. Ramírez Lozano, el poemario de Ángel Manuel Silva “Los mensajes perdidos, “Abril de 1812, asedio y captura de Badajoz” de José Mª Gallardo y “Extremeños condenados a galeras” de Jéssica Carmona.

Han sido cinco presentaciones con esta de Rodríguez Pastor que Francisco Muñoz, director del Área de Cultura de la Diputación pacense, reconoce como un magnífico estudio dedicado a los trabalenguas. Publicado en la colección Raíces, cuenta con títulos relacionados con la tradición oral, “algunos de ellos basados en investigación y recopilación de juegos populares, juegos o acertijos realizados por el mismo autor”, recuerda. Por este motivo se puede    considerar a Pastor como perteneciente a la tradición de folkloristas extremeños.

Los trabalenguas son textos breves que contienen palabras de difícil pronunciación. Se usan como juego y se mantienen por tradición oral. Los recopiladores les han prestado escasa atención. En Extremadura no se había publicado hasta ahora ningún libro sobre el tema, pese a que los trabalenguas también forman parte del saber popular, como los cuentos o los juegos populares.
Por eso, se ha buscado por la geografía extremeña los trabalenguas que permanecen en la memoria colectiva de la gente, encontrándose más de dos centenares y medio. Con esta publicación se pretende, por un lado, poner en valor los trabalenguas, rescatándolos del olvido editorial y, por otro, difundir entre los extremeños su propia tradición.

Están dedicados a cualquier tema, a la gallina, al corazón, al gusto, a la liebre, a la luz… o al “joyín”:

En un jorno me metí juyendo
de cien varas de joyín jediendo;
el joyín jedía y yo juía,
el joyín jediendo
y yo juyendo….

Rodríguez Pastor tiene claro que son una forma de literatura de tradición oral. Los recopilados en este volumen los ha obtenido de tres maneras, recorriendo más de 120 pueblos, en parte gracias a las actividades desarrolladas en el programa caminos de tinta y papel para el fomento de la lectura, buceando en bibliografía extremeña y por las aportaciones de amigos y conocidos.

“Son de distinta procedencia -explica su autor-, recopilados en Extremadura pero provenientes no sólo de paisanos, también de portugueses o latinoamericanos afincados en la región”

El trabalenguas más conocido en Extremadura es el del cielo está emborregado o enladrillado, seguido por el popular tres tristes tigres… La mayoría compuestos en verso, apenas una veintena en prosa. Los hay pareados, de un solo verso, de más de treinta o en forma de quinteto como este:

El cielo está encarabincunquinado,
¿quién lo desencarabincunquinará?
El desencarabincunquinador
que lo desencarabincunquine
Buen desenbincunquinador será.
Dice Pastor que existen los trabalenguas maliciosos y también los picarones pero todos ellos tienen una función lúdica que busca la risa. También se usan con los niños para que aprendan a pronunciar determinadas letras, y los han usado desde Unamuno a Gloria Fuertes, pasando por Cabrera Infante con su célebre novela “Tres tristes tigres” y Alberti.

Juan Rodríguez Pastor (Valdecaballeros, 1958), es doctor en Filología Hispánica, catedrático en el instituto de Herrera del Duque, director de la revista extremeña de folklore “Saber Popular”, cronista de su ciudad y premio “García Matos” a la investigación del folklore extremeño.

En el Departamento de Publicaciones ha editado “Cuentos de resolana de Isabel Gallardo“(1994) y “Juegos infantiles tradicionales de Isabel Gallardo y Bonifacio Gil (2009). También ha publicado “Cuentos populares extremeños y andaluces” (1990), “Cuentos extremeños maravillosos y de encantamiento (1997, reeditado en 1998, 1999 y 2001), “Cuentos extremeños de animales (200), “Cuentos extremeños obscenos y anticlericales” (2001), “Cuentos extremeños de costumbres” (2002), “Acertijos extremeños” (2003), “Fórmulas que preceden a los juegos infantiles en Extremadura “ (2006) y “Auto de Reyes en Extremadura” (2008).