Ignacio Huertas, secretario general de UPA-UCE Extremadura, ha participado en el acto de inauguración celebrado hoy en Alburquerque, al que han asistido otros representantes políticos del sector como el Consejero de Agricultura, José Antonio Echávarri; los Directores Generales de Agricultura y Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús Barrios y José Luis Gil respectivamente; y el Diputado de Agricultura de la Diputación de Badajoz, Manuel Moreno; además del alcalde de la localidad, Ángel Vadillo.

En su intervención, Huertas ha hecho hincapié en los problemas existentes en sanidad animal, reclamando mayor coordinación y presupuesto para acabar con el caos sanitario instalado en la región: “La modificación de la prueba de la tuberculosis ha aumentado el número de falsos positivos, lo que en lugar de erradicar la enfermedad, está acabando con la cabaña ganadera en la región”. En este sentido, el secretario general de UPA-UCE ha señalado que es necesario el control de la fauna salvaje, principal vía de contagio, “porque si no todo el esfuerzo que hacemos los ganaderos no sirve para nada”.

Y sobre la lengua azul, Huertas ha demandado la descatalogación del serotipo 1 en el vacuno, ya que “es peor el remedio que la enfermedad”. Cabe recordar que esta enfermedad no tiene traslación al ser humano y que para los ganaderos de bovino de la región la vacunación supone graves problemas de manejo de las explotaciones, lo que causa importantes pérdidas económicas para los ganaderos.

Con respecto al porcino ibérico, desde UPA han solicitado nuevamente que en la Norma de Calidad se acabe con la obligación de inscribir a los DUROC en los libros genealógicos, porque “no aporta nada desde el punto de vista de la calidad del producto” y se ha convertido en una excusa para que los especuladores se enriquezcan.

Huertas también ha rechazado la nueva PAC por las incertidumbres que genera en el sector: “Se nos pide que hagamos mucho más con menos dinero” poniendo de manifiesto que en esta reforma ha habido un recorte de fondos “importante” lo que traerá “consecuencias muy negativas para los agricultores y ganaderos profesionales de Extremadura”.