La concejala de Cultura de Zafra, Rosa Monreal, junto con el presidente de la Federación Extremeña de Folklore, Francisco Muñoz, y la directora del Festival, Laura Llera, han presentado la XXIX edición del Festival Folklórico de los Pueblos del Mundo de Extremadura. La gala inaugural tendrá lugar en la Plaza Grande de Zafra el jueves día 6 de agosto a las 22:30 h. tras un pasacalles que partirá de la Plaza de España. A la presentación acudirán el alcalde de la ciudad, José Carlos Contreras, y la Secretaria General de Cultura de la Junta de Extremadura, Miriam García.

Tras ello, se desarrollará un popurrí de folklore extremeño a cargo de parejas pertenecientes a los diferentes grupos participantes. También sonará el himno de la Federación a cargo del tenor José Ángel Torres y la pianista Leslie Simons. Y seguirán las actuaciones de los grupos procedentes de Cuba, Georgia, Indonesia, México, Polonia, Timor Oriental, Uruguay, Uzbekistán y Chile.f2

Asimismo, durante el acto se hará entrega del «VI Candil de Plata» de la Federación a dos sacerdotes, Emilio y Juan Bravo, creadores de la Misa Popular Extremeña.

Rosa Monreal mostró su agradecimiento por la elección de Zafra como sede para la celebración de la gala inaugural del certamen folklórico. Además, alabó el trabajo del comité técnico organizador del evento formado por voluntarios que trabajan de forma desinteresada, movidos por su amor al folklore y a la cultura. Por su parte, el Presidente de la Federación quiso agradecer al Ayuntamiento de Zafra y al grupo «El Castellar «su participación.

En la actualidad el festival Folklórico de los Pueblos del Mundo está consolidado y ofrece la posibilidad de conocer el folklore y las tradiciones populares de culturas muy distantes a muchas localidades de la geografía extremeña y portuguesa. De hecho, este acto es el punto de partida de un festival que dura varios días y en el que actuarán 10 grupos por 34 localidades de Extremadura y dos de Portugal.

Hay que decir que el Festival Folklórico de los Pueblos del Mundo de Extremadura es un ejemplo de convivencia de todos los grupos participantes. Además se celebran una serie de talleres paralelos al festival cuyo objetivo es acercar el folklore a la gente para evitar que se pierdan las tradiciones.