La inmensa mayoría de los peregrinos que recorren las diferentes rutas jacobeas lo hacen con dirección a Santiago de Compostela y con el objetivo de ganar el Jubileo como única meta en sus mochilas. Sin embargo, también hay peregrinos que deciden hacerlo en sentido contrario, es decir teniendo el punto de partida en las mismas puertas de la Catedral de Santiago. Esto es precisamente lo que está haciendo Michel Cerdan (Orán, 1958), un peregrino que hace el Camino de Santiago en sentido inverso con el objetivo de poner en marcha un proyecto cultural y artístico que tiene en las piedras del Camino a su principal protagonista, y que llevarán al caminante hacia sus orígenes genealógicos que se hunden en la localidad granadina de Güejar-Sierra.

El proyecto “Regresar por la Vía de la Plata: las piedras que viajan”, que es como se denomina esta aventura pretende contar a través de sus piedras la historia excepcional de un histórico itinerario, sus paisajes geológicos y humanos, los hombres y culturas que vivían allí o que recorrieron ese camino, y a la vez vivir la experiencia personal del caminar solitario de larga distancia.

La aventura de este licenciado de la Escuela de Altos Estudios de Comercio de París, ex director de comunicación de TV5 Monde y director de comunicación de Marsella-Provenza, Capital Cultural Europea 2013, comenzó mucho antes de que naciera, concretamente el año 1680. Y es que, según comento Michel durante su estancia en Castuera, la familia Cerdán tiene la suerte de conocer su árbol genealógico hasta hace 12 generaciones, cuando dos hermanos franceses del pueblo de Albepierre-Bredons, donde siempre ha existido una curiosa corriente migratoria hacia la Península Ibérica, llegaron hasta la sierra granadina comerciando con burros.

Según cuenta Cerdan, aquellos hermanos se casaron y echaron raíces en plena Sierra Nevada, unos territorios que por entonces apenas contaban con población tras la expulsión de los moriscos y el que permanecieron durante unos 200 años. Después, rememora Cerdan, una rama familiar emigró a Argelia donde, ya hace solo unas décadas, se vivió otro exilio con la independencia del país, que obligó a marchar a sus padres hacia Francia. Hace dos años, Cerdán comenzó a idear el proyecto de revivir el camino de sus antepasados por la más antigua e histórica vía Norte-Sur de la Península Ibérica: la Vía de la Plata y el Camino Mozárabe. Así, comenzó hace dos meses a andar en dirección contraria a como lo hacen los peregrinos, partiendo de Santiago, por su fuerte simbolismo, hacia Córdoba y a la Sierra de Granada donde se hunden sus raíces.

Por el camino recoge piedras, las geolocaliza, las fotografía, identifica y acompaña con un texto, reflexión o mirada histórica relacionada con esas piedras, antes enviarlas vía correos a la editorial parisina La Motif donde se exponen como parte del proyecto. En el próximo año 2016, en una exposición final, las piedras estarán expuestas de manera que dibujen de nuevo ese recorrido, todo ello con el refuerzo de los textos, mapas, sonidos e imágenes que el peregrino ha ido recopilando.

Además, Michel explica que en su mochila lleva una piedra de lava recogida en el volcán Auvergne, situado en las inmediaciones del pueblo de Albepierre-Bredons, para llevarla hasta Güejar-Sierra en memoria del viaje de sus antepasados en el siglo XVII. “Es un encargo del alcalde de la localidad francesa de Albepierre-Bredons para entregársela al Alcalde de Güejar-Sierra y hermanar ambas localidades. Según explicó Cerdan, “se trata de unir el arte, la memoria de las piedras, el camino y el éxodo”. En este sentido, Michel asegura estar marcado por el éxodo. “Yo lo sufrí como lo sufrieron en España los judíos o los moriscos y en esa huida, nos íbamos dejando atrás tan solo piedras como únicos testigos de la historia”. “Mi familia y yo estamos marcados por la huida y la emigración: de Albepierre a Granada, de aquí a Orán y, en 1962, con la independencia argelina, fuimos los últimos ‘pieds noirs’, tuvimos que escapar a Francia con lo puesto, reflexiona Michel.

Durante su estancia es Castuera, Michel fue recibido por el alcalde de la localidad, Francisco Martos, con quien tuvo la oportunidad de intercambiar impresiones durante la visita que ambos realizaron al Museo del Turrón y a otros lugares de interés de localidad en compañía del presidente de la Asociación de Amigos del Camino Mozárabe a Santiago de Badajoz, Manuel Soto.

Y es que este artista, pensador y aventurero francés, que llegaba a Castuera para descansar el albergue de peregrinos y, lógicamente para conocer el patrimonio histórico y cultural de la localidad, no quiso dejar pasar la oportunidad para agradecer al pueblo de Castuera la extraordinaria acogida que le habían dispensado y al alcalde, Francisco Martos, por las acogedoras instalaciones que el ayuntamiento pone a disposición de los peregrinos con un albergue, que según considero Cerdan es uno de los mejor preparados de cuantos lleva visitados. Además, Michel abogó porque el Camino Mozárabe sea reconocido universalmente como Patrimonio Mundial, al igual que ya han sido designadas las otras rutas jacobeas del Norte de la Península.

Por su parte, el alcalde dio a conocer el dato del número de pernoctaciones en el albergue de peregrinos desde su inauguración a mediados de septiembre del pasado año 2014, indicando que hasta la fecha han sido alrededor de 200 los peregrinos, en su gran mayoría ciudadanos de la Unión Europea y de Japón, los que han hecho uso de esas instalaciones.

Las personas interesadas en seguir el camino de Michel Cerdan hacia su destino final en Güejar-Sierra donde le espera un singular acto de hermanamiento y un emotivo reencuentro, lo pueden hacer a través de la red social Facebook.