Juan Copete, calamonteño, nacido en 1961, era filólogo, columnista ocasional, gestor cultural y sobre todo dramaturgo y hombre de teatro. Copete era uno y era muchos, decía que el teatro, como toda la literatura, era mirar, y él miró al ser humano para reflexionar sobre la sociedad y escribir sobre la condición humana, con una mirada abierta que buceaba socarrona en la búsqueda de la verdad.

Autor prolífico, nos deja un extraordinario legado literario y mucha humanidad en su gran comunidad de amigos, amigas y familiares, a los que nos unimos en su dolor. Su inicio como autor dramático está vinculado a la obra ‘Las maduras’, pronto continuada por ‘Aguas tan frías que hielan el corazón’, representada, y editada, en 1999. En 2003 da a conocer ‘Soliloquio de grillos’, pieza que le permitió una gran difusión por Centros de Enseñanza y Casas de Extremadura, hasta que el grupo teatral Triclinium la escenifica, con gran éxito, en 2004, bajo la dirección de Esteve Ferrer, llegando a ser finalista de los premios Max en la edición de 2005. La obra, representada en teatros de España, Portugal y Francia, habla de tres mujeres asesinadas que desde su tumba en una cuneta reivindican su memoria y el reconocimiento de sus vidas. Esta obra inspiró la película ‘La luna ciega’, de Pablo Nacarino.

La labor dramatúrgica de Copete también ha estado vinculada a la programación del Festival de Teatro Clásico de Mérida, para el que escribió algunos textos (Nundinae, Emiratalia y Las parcas, esta última en colaboración con Miguel Murillo), así como una celebrada adaptación del ‘Miles gloriosus’ de Plauto, para la edición de 2008, o su última participación con su versión de Las Tesmoforias, en 2013. Un Festival al que Juan Copete amaba y vivía verano a verano.

Eventos históricos y celebraciones colectivas también atrajeron la escritura teatral de Copete, como el largo texto dedicado a la Batalla de La Albuera, en una suerte de épica de lo popular, o el texto de la representación del Paso de la Santa Cruz de Palomas. El dramaturgo también firmó un experimento escénico como Estrebejí, espectáculo que Copete definió «entre teatro y flamenco, una reflexión poética y “jonda”».

Su último libro publicado fue ‘Las 48 fábulas del emperador’ y su último texto que se llevó a escena fue la versión de ‘La isla de los esclavos’, estrenada en el pasado Festival de Teatro Clásico de Cáceres.

Entre sus títulos también figuran ‘Madrecita del alma querida’; ‘Arcoiris’; ‘Al calor tibio del frío andén’ o ‘Aullidos’, obra, esta última, que habla de la soledad del ser humano y de la soledad después de la muerte.

La Junta de Extremadura lamenta el fallecimiento  de Juan Copete, uno de los autores de teatro más destacados de Extremadura.