Nos ha alegrado oír al Presidente de la Junta de Extremadura comentando los graves problemas y las soluciones posibles para resolver la tragedia que estamos sufriendo y la que se avecina.

Aunque solo sea un símbolo, decir que hay que ponerse la camiseta de España y prescindir de las diferencias partidistas, parece una buena postura para que todos podamos empujar en la misma dirección y quedar claro que lo importante es España y Extremadura, por encima de otros intereses, con frecuencia, excluyentes.

No se pide a nadie que renuncie a sus ideologías, lo que es necesario es tener claro el objetivo principal que ahora nos debe mover a todos.

La muerte de miles de españoles y la pérdida de millones de puestos de trabajo no puede solucionarse por la decisión de un solo partido.

Ya sabemos que las responsabilidades son distintas según la posición y fuerza de cada cual; pero ahora es necesaria la colaboración de todos para que los más afectados por la tragedia puedan ver un poco de luz para solucionar el tema del trabajo y las pérdidas humanas. La ideología, ante estos problemas, debía supeditarse a los bienes fundamentales.

Extremadura Unida ha tenido esta postura desde su propia identidad regionalista, pero sin olvidar jamás el bien de todos los españoles. Ahora, hay que poner la colaboración por encima de posiciones maximalistas de cualquier partido o ideología. Conscientes de nuestras fuerzas, optamos por la unidad de acción.

Extremadura es acogedora y tiene tierra suficiente, agua, aire limpio, energía y cabrían muchos miles-millones de habitantes más. No se ha contaminado por la alta tecnología de transporte de Madrid, de Cataluña o de las ciudades y regiones que se han beneficiado de ella. Aquí no aterrizan miles de aviones con el virus en un gran aeropuerto, ni llegan trenes de alta velocidad, a veces, ni siquiera un tren digno sin peligro de averías diarias; solo aspiramos a tener la igualdad de oportunidades entre todas las comunidades autónomas. En este sentido, el aislamiento nos permite, quizás, partir antes de una situación más limpia para empezar a dar los pasos necesarios para conseguir trabajo y poner en marcha el intento de una primavera industrial y ecológica, de la que nunca disfrutó Extremadura, y ayudar con su inmenso territorio útil a la recuperación del trabajo y la normalidad en toda España.

Ya sabemos que no es suficiente la buena disposición para conseguir una España plenamente solidaria y capaz de resucitar de sus propias cenizas; pero si todas las Comunidades apuestan por la solidaridad unitaria, estamos seguros de que tenemos solución y puede ser un punto de partida formidable para conseguir un nivel de desarrollo en el que haya trabajo para todos y podamos estar orgullosos de haberlo conseguido en común.

Extremadura tiene espacio y posibilidades para apoyar un desarrollo común y sano que repercuta en una mejora para la ecología y el bienestar de todos. Permítasenos una sugerencia, ¿no sería posible plantar cinco-diez millones de árboles, hacer residencias amplias con las necesidades urgentes detectadas en esta pandemia, llenar la España vaciada de empresas y equilibrar la distribución del progreso y los habitantes en toda España?

¿Cuál es el nudo actual? ¿Se acaba con el estado de alarma? ¿Qué se pone en su lugar? ¿El consenso, la colaboración libre, el acuerdo no impositivo?

Esperamos que las palabras no se usen como pretexto para hacer imposible lo que, en principio, todos deseamos.

Pedro Cañada

Presidente de Extremadura Unida