El podcast Pueblinos se lanza al agua —literalmente— en su segundo episodio, grabado a orillas del embalse de Orellana la Vieja, escenario del único puerto interior con bandera azul de España. Desde el Centro Ibérico de Vela, sus creadores, los ribereños, Isidro Núñez y Juan Pedro Monzú, conversan con Rafa Ortíz, técnico de la Dirección General de Deporte y referente de la náutica extremeña, en una charla que trasciende lo anecdótico para convertirse en un alegato firme sobre el potencial dormido del mundo rural.
Bajo el título “Titanic, velas y freno de mano“, el episodio ofrece un recorrido sonoro y emocional por el valor de los embalses como herramienta de desarrollo económico, social y deportivo en el medio rural. “No tenemos brisa marina, pero sí brisa fluvial”, bromea Núñez con el micrófono en mano. Monzú, por su parte, apunta hacia el horizonte: “Mirad lo que tenemos aquí, que no tenemos nada que envidiar”.
Desde el agua, el mensaje es claro: el turismo activo, la pesca deportiva, el piragüismo o disciplinas emergentes como el wing foil tienen en los embalses un entorno natural privilegiado aún por aprovechar. “Los pueblos que tienen embalses no los están utilizando como motor económico o social. La gente no lo ve”, lamenta Ortíz, quien recuerda cómo muchas veces las propias comunidades locales viven de espaldas a estos espacios.
Con más de treinta años de navegación en los principales embalses extremeños, Ortíz habla desde la experiencia: “Cada travesía es una excusa para contar qué hay detrás del agua: pueblos sumergidos, patrimonio oculto, biodiversidad… pero también oportunidades para emprender y generar empleo”.
Durante el episodio se pone de manifiesto también la escasa accesibilidad existente para personas con discapacidad en deportes náuticos. Ortíz señala que apenas hay embarcaciones adaptadas en Extremadura, a pesar de que existen iniciativas pioneras como la vela inclusiva, que ya se está impulsando en Orellana. “La accesibilidad no es un extra, es un punto de partida. Lo importante no es hacer que la vela sea más fácil, sino que sea posible para cualquiera”, subraya.
En un tono fresco, cercano y reivindicativo, Pueblinos vuelve a cumplir con su propósito: mostrar que los pueblos tienen talento, recursos y futuro. Solo hace falta escucharlos. “Tenemos sol y agua, las mayores fuentes de riqueza natural… solo falta que lo veamos”, concluye Ortíz.
https://www.youtube.com/watch?v=y2V-kP2_eLk
Juan Francisco Llano
Pueblinos, el podcast que recoge la vida a sorbos
Una copa de vino, el cielo estrellado y el regreso a los pueblos: así se construyen las historias de ‘Pueblinos’, un podcast que reivindica el valor de lo rural desde la cercanía, el humor y el compromiso con el territorio.
Una copa de vino puede ser el principio de muchas cosas. De una conversación, de un reencuentro, de una historia que merece ser contada. En el último episodio de Pueblinos, el podcast que da voz a quienes habitan o sueñan con habitar el medio rural, la excusa es el vino, pero el fondo es otro: la vida en los pueblos, sus desafíos y su potencial.
Vino, raíces y estrellas
La conversación arranca con algo tan universal como el brindis. Pero en este caso, cada sorbo va acompañado de una historia personal. Agustín recuerda cómo, tras años fuera, decidió regresar al pueblo, recuperar ideas donde la fauna, la flora, el enoturismo y el astroturismo se dan la mano.
Cati, mientras tanto, pone voz al día a día del proyecto: las visitas guiadas, los talleres con escolares, las catas bajo las estrellas, las conversaciones que surgen al calor de una chimenea o al fresco del patio. “La gente viene buscando algo que no siempre sabe nombrar. Pero cuando se va, se lleva algo más que una experiencia: se lleva un trocito de este lugar”, dice.
Las estrellas juegan su papel. En un lugar sin contaminación lumínica, el cielo es un espectáculo. Y bajo él, todo cobra otra dimensión. “El astroturismo nos conecta con algo ancestral”, explica Cati. “Es mirar arriba y entender lo pequeños que somos, pero también lo afortunados”.
El reto de contar lo que ya tenemos
Pero no todo es idílico. El episodio no esquiva los problemas: la falta de visibilidad del vino extremeño, las dificultades del pequeño productor, el desconocimiento exterior sobre lo que se hace aquí. “Tenemos un producto excelente, pero nos falta contarlo bien”, afirma Agustín. “Falta marketing, pero del bueno: el que nace de la autenticidad, no de la impostura”.
Las cooperativas, apuntan, podrían ser parte de la solución. Pero necesitan modernizar su relato, adaptarse a las nuevas formas de consumo y comunicación. “O nos unimos para contarlo juntos, o lo contarán otros por nosotros”, advierte Juanpe.
Y mientras, el pueblo sigue latiendo. Prueba de ello es la historia de su nuevo vecino: un ex policía de la ONU, de origen irlandés, que ha elegido Ribera del Fresno (Badajoz) como lugar para comenzar una nueva etapa. “No habla español, pero ya pasea cada mañana hasta el Pozo de San Juan Macías y saluda con un castizo ‘¡chacho, qué caló!'”, cuenta Agustín entre risas. “Eso resume muy bien lo que somos: acogida, sentido del humor y naturalidad”.
Innovar sin traicionar
El episodio concluye con una idea compartida: el futuro está aquí, pero hay que saber mirarlo. Desde el regreso al campo como proyecto de vida, hasta el uso de herramientas digitales para difundir lo que se hace. “El año que viene quiero que estemos hablando en ChatGPT”, bromea Monzú, en un guiño a la inteligencia artificial. “Que nuestras historias estén también ahí, en las tecnologías que vienen”.
Y Cati remata con una reflexión que suena a manifiesto: “Nos encuentran porque somos de verdad. Porque nuestras opiniones no son compradas. Porque aquí lo que hay es lo que se ve”.
Pueblinos no es solo un podcast. Es una declaración de intenciones. Un lugar donde las historias se cuentan sin prisa, con honestidad, con ese punto de humor que da vivir con los pies en la tierra. Porque en los pueblos no se ha parado el tiempo. Solo se escucha mejor.

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