La conclusión de UPA-UCE Extremadura es que el 2025 no ha sido un buen año para el campo extremeño. El presente ejercicio termina con dos preocupaciones crecientes para los agricultores y ganaderos de la región: los problemas sanitarios de la ganadería, ya que todos los sectores se han visto afectados por alguna enfermedad, las consecuencias que el cambio climático ha tenido en las distintas producciones y los incendios.
Esta organización agraria recuerda que Extremadura ha vivido en 2025 los peores incendios de su historia, ocasionados en gran medida por las olas de calor, que han dañado gravemente las explotaciones y han puesto en peligro los pueblos e incluso la vida de muchas personas. “Por tanto, quien niega el cambio climático o no vive en Extremadura o miente con algún interés que no es precisamente el de los agricultores”, ha destacado el presidente de UPA-UCE Extremadura, Ignacio Huertas.
Con respecto a los precios, UPA-UCE señala que los sectores ganaderos han contado con precios estabilizados y razonables, a excepción del sector apícola que está sufriendo precios hundidos por las importaciones de países de fuera de Europa.
Por su parte, en los sectores agrícolas, los precios han mejorado con respecto al 2024 en la fruta de hueso, mientras que el tomate, arroz, aceituna de mesa, aceite o cereales han tenido precios muy bajos.
Esta organización agraria también recuerda que el acuerdo de las 43 medidas ha seguido dejando efectos positivos en el campo en 2025, con medidas como el mantenimiento de las ayudas al gasóleo agrícola o permitir que el cuaderno digital no sea obligatorio hasta el 1 de enero de 2027.
Principales reclamos
Entre los principales reclamos de UPA-UCE Extremadura en 2025 destacan una cláusula de salvaguardia para el arroz que frene las importaciones masivas que hunden nuestros mercados y un etiquetado de origen que dé transparencia al consumidor.
Esta organización agraria también se ha movilizado por los precios hundidos de los cereales, reclamando el freno de las importaciones y apoyos para el sector.
Además, también destacan su denuncia por los precios hundidos de la aceituna de mesa. Ahora, UPA-UCE reclama medidas para el olivar tradicional en la nueva PAC.
El cultivo del tabaco cuenta con un año de producciones positivas y precios que cubren costes, pero UPA-UCE ha denunciado la prohibición del dicloropropeno en España, algunas políticas anti tabaco y también ha reclamado que en la nueva PAC se le trate como al resto de los cultivos.
En este año también hay que destacar el rechazo frontal de UPA-UCE a la propuesta del MFP y la nueva PAC que llevará al conjunto del sector a una manifestación en Bruselas este jueves, 18 de diciembre, para exigir una nueva PAC fuerte y común.
Por último, y coincidiendo con el periodo electoral en Extremadura, UPA-UCE reclama a los partidos políticos de la región mayor interlocución con las organizaciones agrarias cuando lleguen al Gobierno. “Ha faltado interlocución para afrontar los graves problemas que hemos sufrido en Extremadura,”, ha destacado Huertas.
Retos para el campo extremeño en 2026
Ley de Agricultura Familiar
UPA-UCE reclama que en Extremadura se apruebe una Ley de Agricultura Familiar que priorice a las explotaciones familiares en todas las políticas dirigidas a la agricultura y la ganadería porque las explotaciones familiares son las que tienen mayor riesgo de desaparición y, sin embargo, las que más beneficio generan a la sociedad.
Cumplimiento de la Ley de la Cadena
UPA-UCE reclama que la Junta de Extremadura se involucre para garantizar su cumplimiento en el ámbito de sus competencias.
Relevo Generacional
UPA-UCE destaca que Extremadura, al igual que España y el resto de Europa, tiene un grave problema de envejecimiento de los agricultores y ganaderos ya que solo el 12% tiene menos de 40 años. Esta organización agraria reclama que la Junta ponga en marcha medidas de apoyos para que los jóvenes puedan acceder a la tierra.
Falta de mano de obra
Desde UPA-UCE proponen cuestiones como que se autorice la utilización de contingentes, que se permita trabajar en las explotaciones a las personas que están viviendo en los pueblos. “Es necesario que la administración regional cree infraestructuras para que los que vengan a trabajar tengan alojamientos dignos”, ha apuntado Llanos.
Cambio climático
Extremadura es una de las regiones que más está sufriendo los efectos del cambio climático y el sector agrario es el más perjudicado. UPA-UCE señala que las sequias, lluvias torrenciales, pedriscos, olas de calor y la subida de temperaturas están generando graves problemas como las nuevas enfermedades animales, o dañando nuestras producciones. “Para luchar contra estos problemas necesitamos medidas y presupuestos que nos apoyen para que podamos seguir ejerciendo nuestra actividad, que es un instrumento fundamental contra el cambio climático”, ha demandado Llanos.

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