Durante más de una hora, la magia llenó el salón de la residencia en una actuación dinámica, cercana y muy participativa, en la que Emily Magic, mago natural de Don Benito (Badajoz) contó con la colaboración activa de residentes, familiares y trabajadores, que subieron al escenario como voluntarios y se convirtieron en protagonistas del espectáculo. Trucos sorprendentes, humor y una gran conexión con
el público hicieron que todos los presentes disfrutaran “como hacía tiempo que no lo hacían”, en palabras de algunos asistentes.

Desde la residencia destacan especialmente el valor de este tipo de actividades, que no solo fomentan el ocio y el bienestar emocional de las personas mayores, sino que refuerzan el vínculo con las familias y promueven espacios compartidos de convivencia y disfrute. La implicación de los familiares en la vida del centro es una de las señas de identidad de la Residencia Asistida San Agustín, dentro de su compromiso con una atención centrada en la persona, donde cada residente es escuchado, respetado y acompañado de forma individualizada.

“Ver a nuestros mayores reír, participar y sentirse parte activa del espectáculo, junto a sus familias, es una enorme satisfacción para todo el equipo”, señalan desde la dirección del centro. Actividades como esta forman parte de una programación pensada con el corazón, orientada a mejorar la calidad de vida de los residentes y a abrir la residencia a la comunidad.

La Residencia Asistida San Agustín continúa apostando por propuestas innovadoras y humanas, que demuestran que el cuidado de las personas mayores también pasa por la alegría, la emoción compartida y los pequeños grandes momentos que dejan huella.