La mayoría acude hoy sometida a un encarcelamiento mental del cual no hay salida posible a no ser que uno mismo decida quitarse las cadenas que él mismo se ha puesto.
Vive la vida en tensión, en represión, cohibido en sus sentires y sin amor por ello aprovecha alguna oportunidad para cometer una locura
que después le puede costar la vida no sólo a él sino a sus allegados. Se comenten actos descerebrados , todo por sentir adrenalina y escapar
de esa asfixia.
En uno, en nosotros mismos está la salida, dejar atrás ese mundo que has cogido de préstamos, hipotecas, de relaciones consentidas y sin
valor , de cargas económicas por lo material.
Todo eso no tiene futuro, ya murió, porque también cuando uno se muere no se lleva nada, ni casas, ni motos, ni hijos, ni mujer ni nada de eso que uno creía que como creyente firme de un sistema, creía.
La desilusión con el sistema económico debería abrirse paso en tu cabeza. De lo contrario seguirás amargado este año nuevo y más porque
la contradicción pesa y se hace un hueco en tu interior. Debes de hacerle caso por el contrario a esa voz interior de tu conciencia que a veces de susurra al oído como debes de aprender a vivir.
La vida no está para que la llenes de cosas, materia, dinero, placeres y etc… La vida siempre espera que comiences a respirar un aire nuevo compartiendo con otros. La vida espera que dejes de atender a las marcas comerciales y salgas de la rueda consumista.
Vivir no es acumular cacharros y después ponerte a gritar para desahogarte de la prisión que tú mismo te has construido. Otros viven ya por inercia.
Muy al contrario debes de hacerle paso, a tu espíritu, a que cree su camino por encima de lo que ves. Pero lo que ves, sientes y piensas no es tuyo sino es algo que se han impuesto otros. Deberás entonces hacer una labor introspectiva y ver y estudiar cómo debes de pasar de la materia al espíritu. Parece complejo pero las grandes obras así son.
Lo demás es dejarse llevar y te conviertes en una víctima, esclavo de este sistema caduco.
Jesús Antonio Fernández Olmedo

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