Jessica Flores presenta en la sala de Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Badajoz ‘Ivar: Desde el vientre de mamá’ el próximo miércoles 14 de enero a las 19:00 h.

¿Se puede amar a alguien que aún no ha llegado? Sí. Con cada latido, con cada suspiro, con cada sueño compartido entre mamá y su pequeño desde el primer instante. “IVAR: Desde el vientre de mamá”, es una carta abierta al amor más puro y profundo: el de una madre por su hijo que no llegó a este mundo, pero que dejó huellas eternas en su corazón. Jessica Flores nos invita a recorrer un viaje íntimo y luminoso, lleno de palabras que acarician el alma, donde el dolor se transforma en ternura, y la ausencia en presencia. Este libro es un abrazo para todas las madres que han amado desde antes del primer llanto, y un recordatorio de que algunos hijos viven para siempre entre estrellas y sueños. Un tributo al amor que trasciende la vida.

Este cuento infantil es un grito a la muerte perinatal. Es un grito desesperado para recordar que los niños necesitan comprender las situaciones cotidianas como puede ser la muerte. Comprenderlo sin romper su inocencia, y sin apagar su luz.

Jessica Flores, es una mujer de 27 años, nacida en Barcelona. Se mudó a Zafra, con nueve años, y desde entonces se ha sentido muy arropada. Durante muchos años fue patinadora profesional, de patinaje artístico, y se dedicó a la competición hasta los diecinueve años, donde emprendió el camino hacia la sanidad, lo cual le apasiona. Disfruta ayudando a la gente. Con veintiún años, fue madre de su primera hija, donde descubrió el amor incondicional. Dos años después nació su segunda hija. Y cuando todo parecía ser perfecto, dos años más tarde, llegó la pérdida de su tercer hijo durante una etapa tardía del embarazo. Desde entonces, Jessica ha intentado encontrar el valor para transformar ese dolor, y llegar a otras familias que necesitasen saber que no están solas. Y la mejor forma de honrar la memoria de su hijo, fue un cuento infantil. Un cuento infantil que a ella misma le sirvió para ayudar a los grandes olvidados del duelo: los hijos. Niños que no comprenden por qué, y los que también transitan su propio duelo, a menudo, silenciosos e ignorados. Ahora, tras encaminarse en el mundo de la escritura, está escribiendo una novela, mientras compagina la maternidad, con su trabajo como entrenadora de patinaje artístico, y como sanitaria.