El Gran Teatro de Cáceres, que este año celebra su centenario, colgó el cartel de “no hay entradas” la tarde ayer, 7 de febrero con la representación de Las que tienen que servir, una comedia musical que emocionó, conquistó e hizo reír al público desde el primer momento. Tanto es así que los aplausos y las risas interrumpieron en varias ocasiones la función. El broche de oro de la noche lo pusieron los varios minutos de aplausos finales, reflejo de la excelente acogida de un espectáculo que sigue consolidándose función tras función.
Raquel Palma, una de las creadoras e intérpretes de, ha destacado que “llenar el Gran Teatro de Cáceres es un sueño cumplido, tanto para mí como para mis compañeras.”. En esta línea, Carmen Tena, otra de las creadoras y actriz, ha añadido que “no van a olvidar esta noche en el Gran Teatro ”.
La cita en Cáceres supuso una nueva confirmación del éxito de la obra dentro de su recorrido por Extremadura, reafirmando el interés del público por un montaje que conecta la memoria colectiva, el humor, la música y la emoción. En los próximos meses, Las que tienen que servir continuará su gira con funciones el 21 de febrero en Talayuela, el 28 de marzo en Fuenlabrada de los Montes, el 10 de abril en Don Benito, el 11 de abril en La Albuera, el 17 de abril en Villanueva de la Serena, el 9 de mayo en la Sala Trajano de Mérida, el 23 de mayo en La Haba y el 27 de junio en Puebla de la Calzada.
Ambientada en el Madrid de los años 70, la obra pone el foco en el éxodo rural y en las miles de jóvenes que dejaron sus pueblos para incorporarse al mercado laboral como empleadas del hogar en la capital. A través de sus vivencias, el montaje retrata una sociedad en tránsito, en la que conviven lo tradicional y lo moderno, la España gris y las ansias de democracia, y en la que las 3 protagonistas se labran un futuro lleno de esperanza. En este sentido, Raquel Palma, ha vuelto a subrayar tras la función que “esta obra habla de mujeres que durante años fueron invisibles. Que sus historias llenen hoy teatros es una forma de reconocimiento y de justicia”.
Feminismo desde la vida cotidiana
Basada en una idea original de las interpretes Raquel Palma, Carmen Tena y Rosario Abelaira, el director Javier Herrera y bajo la producción de Isabel Torrado, Las que tienen que servir construye un relato coral que reflexiona sobre el feminismo desde lo cotidiano, entendiendo la incorporación de la mujer al trabajo remunerado como un primer paso hacia la independencia económica, la autonomía personal y la conquista de derechos. Mujeres que, desde espacios históricamente invisibilizados, empiezan a cuestionar el papel que les fue asignado. Tanto es así, que varias empleadas del hogar de la época, de las que tuvieron que servir “han venido a darnos las gracias por este homenaje en forma de comedia musical”, ha recalcado Rosario Abelaira.
La obra aborda también el tema ascensor social que supuso el acceso a la educación, especialmente la universitaria, como vía de progreso y transformación, en una España que avanzaba hacia la democracia y en la que la formación se consolidaba como un valor clave para romper con los límites de la clase social.
Todo esto, como no podía ser de otra forma, está aderezado con una cuidada dirección, a cargo de Javier Herrera, puesta en escena y vestuario. Igualmente, las actrices brillan, cantan y bailan con un texto y una banda sonora marcada por los sonidos de la radio y la televisión de la época. El espectáculo combina teatro, música y coreografías para ofrecer una propuesta cercana, colorida y divertidísima que abraza la memoria colectiva de España.
El montaje cuenta con autoría, dirección y dramaturgia de Javier Herrera, y con la producción ejecutiva de Isabel Torrado, al frente de un sólido equipo artístico y técnico. Cabe destacar que el montaje cuenta con las ayudas a la producción de la Consejería de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes.
‘Las que tienen que servir’ invita, desde el sentido del humor, al público a mirar al pasado para comprender el presente, poniendo en valor a quienes, desde lo cotidiano, contribuyeron a transformar la sociedad.
Un proyecto coral
Raquel Palma, Rosario Abelaira, Carmen Tena e Isabel Torrado conforman el núcleo creativo de un proyecto escénico que desde sus inicios ha apostado por la música y la cultura popular como eje de creación. La colaboración artística entre Palma, Tena y Abelaira arrancó en 2012 con un homenaje a Marifé de Triana en Alhaurín de la Torre (Málaga), al que se sumó en 2013 Isabel Torrado, a través de Programaciones Artísticas Ayuso, asumiendo la producción de los espectáculos.
Tras una primera etapa centrada en producciones musicales, dieron el salto a las Artes Escénicas con el estreno en 2017 de El balcón de la luna, el musical de la copla, que contó con una gran acogida de público. Posteriormente, comenzaron a trabajar en su proyecto actual, Las que tienen que servir, una comedia que, desde el humor y la emoción, aborda las vivencias de mujeres que abandonaron sus hogares para incorporarse al mercado laboral, conectando memoria colectiva y tradición popular.
En la actualidad, la compañía compagina este montaje con la gira de Gracias a la vida, un concierto que recorre la historia de la copla desde sus orígenes hasta la actualidad.

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