El Grupo Parlamentario Socialista ha denunciado este miércoles la “política de chinchetas del gobierno en funciones de la señora Guardiola” tras la publicación en el Diario Oficial de Extremadura de las subvenciones directas para infraestructuras deportivas de 2025. Asimismo, ha criticado que se haya abandonado la neutralidad institucional para entregarse a un sectarismo que rompe con la igualdad entre municipios.

Los socialistas han indicado que la totalidad de los municipios beneficiados por estas ayudas están gobernados por el Partido Popular, con la única excepción de Malpartida de Cáceres, cuyo alcalde perteneció a las filas populares hasta su condena por violencia de género. “Estamos ante un sectarismo institucionalizado en el que el PP pincha en el mapa donde gobiernan los suyos e ignora deliberadamente al resto de la ciudadanía”, ha considerado el diputado socialista Aitor Vaquerizo.

Vaquerizo ha advertido de que el Ejecutivo en funciones ha convertido la excepcionalidad en su modo de hacer política y ha afirmado que “la concesión directa, sin convocatoria pública ni transparencia, no puede ser la herramienta para construir una red clientelar a costa del dinero de todos”. Para el diputado, este reparto responde a una “estrategia de premio y castigo” según el color político del ayuntamiento.

En este sentido, el PSOE ha exigido que se recupere la gestión basada en la cohesión territorial y la justicia social, abandonando la “lógica de trinchera” que divide a los extremeños en ciudadanos de primera y de segunda según su voto. “El dinero público no es un botín para premiar a los amigos políticos, es un derecho de cada extremeño y extremeña”, ha apostillado Vaquerizo, instando a la presidenta en funciones a dejar de gobernar para su partido y empezar a hacerlo para la región.

Finalmente, el grupo socialista ha apelado al PP y a Vox para que se dejen de líos y constituyan un gobierno en la región que posibilite el funcionamiento normal de las instituciones y permita ejercer, de una vez por todas, el control al Ejecutivo.

El Grupo Socialista en el Consejo de Administración de la CEXMA reprueba las exigencias de Vox y reivindica la independencia de los medios públicos

Los miembros del Grupo Socialista del Consejo de Administración de la Corporación Extremeña de Medios Audiovisuales (CEXMA) expresan su rechazo más firme y absoluto a las recientes demandas expresadas por la formación Vox en el marco de las negociaciones para la investidura de María Guardiola como presidenta de la Junta de Extremadura y tal y como ha recogido la prensa.

Según se ha tenido conocimiento, Vox ha condicionado su apoyo en dicha investidura exigiendo el control de la dirección de informativos de la televisión pública como parte de las “garantías” para respaldar a la candidata del PP.

Desde el PSOE en el Consejo de Administración de la CEXMA quieren dejar muy claro y sin ambages que estas exigencias constituyen “una injerencia intolerable en un medio de comunicación público e independiente, y suponen un intento de manipular informativamente una herramienta que debería servir exclusivamente al interés general de la ciudadanía extremeña”.

Señalan que “los medios públicos tienen la responsabilidad de servir a la sociedad con imparcialidad, objetividad y respeto a la pluralidad, elementos que deben mantenerse a salvo de intereses partidistas o de cualquier formación política. La petición de Vox no solo pone en riesgo este principio fundamental, sino que, además, vulnera valores democráticos esenciales que sustentan cualquier sistema de medios en un estado de derecho”.

El PSOE de Extremadura reitera su compromiso con una radiotelevisión pública que refleje la diversidad de la sociedad extremeña, que dé voz a todas las sensibilidades sin discriminación y que cumpla con las normas deontológicas y profesionales que rigen la práctica informativa, tal como corresponde a un servicio público financiado por la ciudadanía.

Por ello, hacen un llamamiento a los responsables políticos implicados en las negociaciones para que respeten la independencia de los medios públicos y eviten cualquier intento de utilización de estos espacios con fines exclusivamente partidistas.

Para el PSOE de Extremadura, “la credibilidad de medios públicos como Canal Extremadura no puede, ni debe ser, moneda de cambio política. Defenderemos con firmeza la autonomía de los contenidos y la profesionalidad de quienes trabajan en la radio y la televisión públicas, porque la calidad democrática de Extremadura depende también de la integridad de sus medios de comunicación”.