La Casa del Pueblo de Ribera del Fresno fue escenario de una nueva actividad enmarcada en el ciclo “Memoria es Democracia”, con la inauguración de la exposición “Lugares y Memorias (1936-1939)” y la posterior conferencia del historiador Enrique Martos Vázquez sobre la Guerra Civil y la represión en la provincia pacense.

El acto fue abierto por el secretario general del PSOE local, Antonio Domínguez Guerrero, quien agradeció la colaboración de la Diputación Provincial de Badajoz en el impulso de iniciativas relacionadas con la memoria democrática. En su intervención, subrayó la importancia de preservar el recuerdo de los episodios vividos durante el conflicto y defendió el papel histórico de las Casas del Pueblo como espacios de debate, convivencia y participación ciudadana.

La exposición, promovida por el Área de Memoria Histórica y Democrática de la institución provincial, documenta algunos de los principales escenarios y acontecimientos registrados en la provincia entre 1936 y 1939, con especial atención a las víctimas de la sublevación militar contra la II República. La muestra se enmarca en los principios recogidos en la Ley 20/2022, que reconoce como lugares de memoria aquellos vinculados a la defensa de los derechos y libertades y a la represión derivada del golpe de Estado de julio de 1936.

Tras la inauguración, el profesor de Historia y concejal en Hornachos, Enrique Martos Vázquez, ofreció la ponencia titulada “Guerra Civil, represión en la provincia de Badajoz”, en la que contextualizó el origen del conflicto a partir del golpe de Estado del 18 de julio de 1936 y la fractura institucional y militar que derivó en la contienda.

Martos explicó que la provincia de Badajoz permaneció mayoritariamente leal al Gobierno republicano constituido democráticamente meses antes, lo que convirtió el territorio en objetivo estratégico para las columnas sublevadas que pretendían enlazar las zonas de Sevilla y Cáceres en su avance hacia Madrid. Detalló las principales operaciones militares en localidades como Monesterio, Zafra, Almendralejo, Mérida y Badajoz, así como episodios como la defensa republicana de Medellín o el mantenimiento de la conocida “Bolsa de la Serena” hasta 1938.

El historiador analizó igualmente el contexto social previo al conflicto, marcado por la desigual estructura agraria del sur peninsular, el peso de las élites terratenientes, la implantación sindical —especialmente de la Federación Nacional de Trabajadores de la Tierra— y las tensiones derivadas de las reformas impulsadas por la República, como la Ley de Bases de la Reforma Agraria. Recordó hitos como la huelga campesina de 1934 o la ocupación de tierras del 25 de marzo de 1936, que tuvo eco en distintos municipios pacenses.

En el apartado dedicado a la represión, Martos expuso las diferentes tipologías represivas desarrolladas durante y después de la guerra: los llamados “paseos”, las ejecuciones tras consejos de guerra, la represión económica amparada por la Ley de Responsabilidades Políticas de 1939, el exilio y la persecución política prolongada durante la dictadura. Citó estimaciones historiográficas que sitúan en torno a 155.000 las víctimas mortales vinculadas al conflicto y la represión, subrayando el elevado impacto en territorios como Extremadura.

En relación con Ribera del Fresno, el ponente señaló que no existen constancias documentales de actos de violencia física durante el periodo de dominio republicano en la localidad, aunque sí de un clima de fuerte crispación política. Tras la entrada de las tropas sublevadas el 9 de agosto de 1936, se desencadenó una dura represión contra personas identificadas con posiciones de izquierdas, con un balance de 64 víctimas: 50 fallecidas en “paseos”, nueve ejecutadas tras sentencia y cinco muertas en prisión.

La intervención concluyó con una reflexión sobre la necesidad de acudir a bibliografía especializada, reforzar la investigación local y promover una educación histórica rigurosa que contribuya a formar una ciudadanía crítica. Asimismo, destacó el papel de las asociaciones memorialistas, las instituciones y los investigadores en la conservación y difusión de este patrimonio histórico.

Con esta actividad, la Casa del Pueblo se convierte durante unos días en espacio de análisis y memoria colectiva, en una propuesta que combina divulgación histórica y reflexión cívica sobre uno de los periodos más determinantes del siglo XX en la provincia de Badajoz.
Juan Francisco Llano