El derribo de una construcción en la zona de la calle Eras del Puente, junto al arroyo Valdemedel, ha reactivado el enfrentamiento político en el Ayuntamiento de Ribera del Fresno. Tras la ejecución de la demolición el pasado 25 de febrero, cifrada en 20.701 euros por el actual equipo de gobierno, el debate ha derivado en un cruce de reproches entre el PSOE local e Izquierda Unida sobre el origen y alcance de la actuación aprobada en 2021.

El alcalde, Miguel Ángel Araya, calificó la jornada como “un día triste” y defendió la decisión como una obligación legal, al tratarse —según expuso— de una obra situada en zona inundable, sin los permisos pertinentes y sin autorización de la Confederación Hidrográfica del Guadiana. De no haberse procedido al derribo, añadió, el Consistorio se habría enfrentado a posibles sanciones económicas que podrían haber alcanzado los 10.000 euros adicionales.

En este contexto, el secretario general del PSOE de Ribera del Fresno, Antonio Domínguez Guerrero, ha respondido a las declaraciones públicas del alcalde cuestionando el relato del actual Ejecutivo. “Hay que tener muy poca vergüenza para venir aquí a hacer un vídeo y decir que era un día muy triste”, manifestó, en alusión directa a Araya, recordando que el 30 de abril de 2021 el Grupo Independiente presentó en pleno una moción —aprobada con los votos del Partido Popular e Izquierda Unida— para adquirir los terrenos de la era del Puente por un importe aproximado de 178.000 euros.

Domínguez Guerrero sostuvo que la finalidad planteada entonces era destinar los solares a aparcamientos. En su intervención, defendió que, tomando como referencia una actuación previa de 500 metros con un coste de 17.000 euros, la urbanización de unos 2.500 metros habría supuesto en torno a 85.000 euros adicionales, cantidad que, sumada al precio de compra, elevaría la inversión total por encima de los 260.000 euros. “La memoria selectiva suele traer estas cosas”, concluyó.

Por su parte, el Grupo Municipal de Izquierda Unida Ribera del Fresno reaccionó de inmediato acusando al portavoz socialista de “esconder la verdad”. En un comunicado público, IU subraya que la moción aprobada en 2021 contemplaba la compra de los terrenos con cargo a remanentes municipales, sin definir de forma exclusiva su uso como aparcamientos, sino “aparcamientos u otros servicios” que pudiera necesitar el Ayuntamiento.

La formación insiste en que la ejecución de cualquier actuación posterior debía realizarse contando con los permisos y directrices de la Confederación Hidrográfica, y reprocha al entonces responsable de Obras —en referencia al portavoz socialista— haber alegado en el pleno del 25 de febrero de 2026 que “no había informe en contra”, cuando, según IU, el problema radicaba precisamente en la inexistencia de informe preceptivo.

Izquierda Unida enmarca lo ocurrido en un “modo de actuar negligente” que, afirma, ya se produjo en otras intervenciones municipales como la pista de pádel o la calle Santo Cristo, vinculando estas decisiones a “prisas electorales”.

La transcripción del acuerdo plenario de abril de 2021, difundida por IU, recoge que la moción defendida por Manuel Vázquez proponía “comprar con el dinero de los remanentes los solares de la zona situada en calle Eras del Puente y paralela al arroyo Valdemedel, frente a la nave de usos múltiples”. La propuesta fue aprobada con siete votos a favor —GIR, Izquierda Unida y Partido Popular— y cuatro en contra —la Alcaldía y los concejales del grupo socialista—.

Cinco años después, la demolición de la construcción ejecutada en ese entorno ha convertido aquella decisión en eje de confrontación política. Mientras el actual gobierno municipal sostiene que ha actuado para cumplir la legalidad y evitar mayores perjuicios económicos, el PSOE denuncia un uso partidista del episodio y cuestiona la coherencia del discurso del alcalde.

El episodio evidencia, en todo caso, cómo una actuación urbanística en una zona sensible desde el punto de vista hidráulico ha trascendido el ámbito técnico para instalarse de lleno en la disputa política local, con versiones enfrentadas sobre la génesis, tramitación y responsabilidades de una obra que hoy ya es escombro.
REDACCIÓN