El actor Francisco Blanco, uno de los intérpretes del montaje, ha destacado el significado especial que tiene para la compañía participar en esta cita escénica dedicada a la memoria de Ana María Báez, figura muy vinculada al desarrollo teatral en la localidad. Blanco recordó su trato cercano con la homenajeada en los últimos años, subrayando su carácter afable, su constante disposición hacia la actividad cultural y su presencia sobre las tablas en distintas producciones, entre ellas propuestas vinculadas a la escena local.
La obra, basada en el texto original del dramaturgo británico Anthony Shaffer, se presenta en una versión adaptada y dirigida por Pedro Luis López Bellot, que apuesta por una dramaturgia concentrada en el duelo interpretativo entre dos personajes. El espectáculo se adentra en los mecanismos psicológicos del poder, la manipulación y el juego emocional, construyendo una atmósfera de tensión sostenida que, según sus responsables, busca implicar al espectador desde el primer momento.
“La Huella” propone así un viaje escénico que combina el suspense propio del género policiaco con una reflexión contemporánea sobre las relaciones humanas y los límites de la ambición personal. El montaje, que cuenta también con la interpretación de Esteban G. Ballesteros, se caracteriza por su ritmo ágil y por una puesta en escena sobria que pone el acento en la intensidad dramática y la interacción entre los protagonistas.

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