La Confederación Independiente de Empresarios y Autónomos (CIEM) reclama ayudas “urgentes y directas” para los sectores más afectados por la escalada de precios en los combustibles, como señalan las patronales de las estaciones de servicio y el transporte, AEXSE y Asemtraex, tras tres semanas de guerra en Oriente Medio.
CIEM considera que “o se les respalda con medidas urgentes, directas y efectivas o el problema puede tener un efecto dominó en todo el tejido productivo con consecuencias imprevisibles sobre el conjunto de la economía regional”.
El presidente de la Confederación, José Luis Iniesta, ha subrayado que las pymes y las personas trabajadoras autónomas, que vertebran el tejido empresarial de la región, son especialmente vulnerables ante este tipo de situaciones. “Por su escasa dimensión, no tienen capacidad para absorber incrementos continuados de costes ni para repercutirlos de forma inmediata. Necesitan apoyo para poder seguir manteniendo su actividad y el empleo”, ha señalado.
Problemas en las estaciones de servicio y el transporte
En este sentido, desde la Asociación Extremeña de Suministradores de Energía (AEXSE), vinculada a CIEM, alertan de que la situación es ya crítica para muchas estaciones de servicio, “con serios problemas de liquidez para poder afrontar la compra de combustible”.
“Si esta situación se mantiene en el tiempo, habrá empresas que no puedan seguir operando”, señala Susana Donaire, presidenta de AEXSE. Además, advierten de que la volatilidad de los precios está generando una enorme incertidumbre en la gestión diaria de los negocios
Por su parte, la organización ASEMTRAEX, integrada en CIEM, advierte de que “la subida del diésel en el sector del transporte tiene ya una incidencia de un 40% del coste, lo que generará una subida de un 20% en todo lo relacionado con el sector. Por eso es del todo inaceptable que no se adopten medidas urgentes”, apuntan.
Medidas para contener el impacto del precio
Ante este escenario, CIEM reclama la puesta en marcha de un paquete de medidas que incluya, además de ayudas directas a los sectores más afectados, líneas de financiación específicas y mecanismos que permitan contener el impacto del precio de los combustibles en la actividad empresarial.
“Si queremos evitar que esta situación derive en una pérdida de actividad, de empleo y de competitividad, es imprescindible actuar ya. Las empresas necesitan certidumbre, pero también respuestas ágiles ante escenarios excepcionales como el actual”, ha concluido Iniesta.
La Confederación recuerda que el actual contexto internacional ya está tensionando los precios de la energía y las materias primas, lo que añade presión a unos sectores que arrastran incrementos de costes en los últimos años.

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