Nos asomamos a cuatro ventanas, a cuatro espejos, a cuatro cuadros de la realidad de estos días. De algunos ya llevamos miles, decenas de miles de noticias, de otros, algunas.

– Se vuelve hablar en la prensa de la Andropausía, como una menopausia pero en los varones. Conocí un profesor que decía, que con tantas funciones y órganos biológicos y “psicológicos” en la unidad biológica y psicológica que somos, es casi imposible, que algunas relaciones o funciones o facultades o aspectos de esa unidad, de animalidad y racionalidad, que diría Aristóteles, no funcione del todo bien. Si a eso añadimos que tenemos alma-espíritu inmortal. Pues esa unidad de estas tres realidades formando una substancia, es difícil que algo no funcione bien. Si la sociedad ha progresado en este último siglo es porque el sistema de seguridad social sanitaria se ha impuesto en occidente, y, así las personas pueden salir adelante, sin un coste especial, porque de lo contrario, las familias se verían mermadas por la economía, o, por los fallecimientos. Porque es imposible, no surja alguna desavenencia o desequilibrio o disrupción según edades.

– Uno, que ya pertenece a la Tercera Edad, recuerdo, cuándo de joven, anhelamos, un deseo casi colectivo de ser y estar y pertenecer a Europa, como otro más. Como otra sociedad más, como otro país más, como otro Estado más. Pertenecer a Europa, de la que siempre hemos sido, incluso hemos sido protagonistas en el pasado. Es más, la Europa de hoy, no sería sin el esfuerzo español e hispánico que hicimos/hicieron en el siglos XVI y XVII para que Europa fuese, siguiese existiendo, como se entiende Europa. Cosa que tantos europeos olvidan. Muchos piensan y pensamos que Europa no hubiese soportado las presiones y tensiones del pasado sin España, en teología de la historia se puede decir, algunos dirían, que descubrimos América para defender Europa, para que la Europa como la entendemos, esa mezcla de racionalidad y fe, se mantuviese. Por tanto, ese anhelo de jóvenes que esperábamos ser uno más en Europa, incluso el sueño de los Estados Unidos de Europa. Por eso, cuándo leo en el periódico que la señora Von der Leyen, indica que tiene dos problemas en Europa, dos naciones, dos obstáculos, y, que uno es España, dicho con unas palabras y otras. Debo confesar que la cortina de la tristeza me cae en los ojos y en el alma. Ese sueño tan profundo de juventud, parece que se rompe. ¿Qué voy a decir y expresar, yo como escribiente, modesto articulista de opinión…?

– El problema de Oriente Medio, siempre permanente desde hace décadas. Tenemos un conflicto armado y cultural y demográfico y metafísico… en esa geografía. Tenemos el planeta. No sé que sucederá cuando este artículo se publique. Toda la información mundial, al menos Occidental y supongo que de media Asia está centrada en esta cuestión. Unos, indican que terminará en varias semanas a lo sumo. Otros, no lo ven tan claro. No sé, si los que dirigen todo este tinglado y hacen los grandes planes tácticos y estratégicos, no sólo militares, sino políticos y económicos, sociales, culturales… si han tenido en cuenta, la especial idiosincrasia de los pueblos que forman y conforman el Oriente Medio. No sé, si saben y conocen lo suficiente de la historia de esa geografía, no sé si son conscientes, que existen enormes territorios que apenas existen montañas, sino todo es una especie de planicie, y, así ha seguido siendo. No se niegan las montañas existentes.

Leí una vez, hace demasiado tiempo, que en Oriente Medio y Próximo, y en el centro de Europa, en la zona de Países Bajos, existen zonas de llanuras anchas y largas, sin especiales montañas, por eso en esas dos zonas han existido tantos conflictos militares desde hace cuatro milenios. Es cierto, en el Oriente Próximo, que sepamos desde hace cuatro milenios han existido enormes batallas, de todos los imperios que han ido pasando, por ejemplo Kadesh, que todavía se estudia en todas las Academias Militares del mundo… ¿Alguien sabe cómo encontrar y hallar la paz permanente en Oriente Medio y Oriente Próximo…?

– Hablemos de algo más primario o simple o exhibidor. La prensa indica que una famosa “influencer”, no pondré el nombre, ha celebrado su cumpleaños con un “escote de infarto”, -ese adjetivo utiliza la noticia-. Y, como un columnista de opinión tiene que ofrecer algo de opinión, algo de interpretación y algo de datos. He preguntado a la IA, cuántas mujeres llevan escote en España o en el mundo. Y, cómo esperábamos no me ha ofrecido ninguna respuesta, porque todavía esa cuantificación no existe. Pero si me ha indicado que la empresa de moda Lookiero, encontró que el 51% de las mujeres en España dicen que les gusta resaltar su escote al seleccionar su ropa y sus vestidos. En fin, no puedo negar una cifra que está en el bosque de Internet.

Siempre se suele indicar que si alguien expresa una cifra o número o cuantificación, el interlocutor no sabe qué responder. La realidad y la verdad es que no percibo por la calle que el cincuenta por ciento de mujeres vayan con el escote, y, menos aún ahora en invierno. Otra cosa, sean en determinadas fiestas familiares o de otro ámbito. En general, más ahora, que existen diversas influencias socioculturales, no creo que el escote sea una realidad permanente o de cifras altas en nuestra sociedad. Quizás, cómo alguien indicaba quizás un ligero ver el canalillo o aparentar que se vislumbra, diríamos como el detalle de la totalidad de la realidad biopsíquica de una persona… Si nos ponemos de esta manera, también tendríamos que plantearnos cuánto hombres o varones enseñan el pecho. Creo que la cifra no llega al cincuenta por ciento. No haré la pregunta a Internet. Claro está no es lo mismo en verano que en invierno, no es lo mismo en sitios de playa que en el centro de la Península. No es lo mismo dentro de la oficina o del trabajo que en el exterior. Me pregunto, qué nos dirían los clásicos, me pregunto que nos diría Ovidio en este asunto. En fin, se plantea la crítica, si de verdad fue exilado Ovidio en el Ponto, actual mar negro, actual ciudad de Constanza. Mi pluma me dice que sí, aunque no existan testimonios antiguos. Tantos se han perdido. Conocí a alguien que decía, cuando paso por una pastelería, no miro las tartas, porque me ha prohibido lo dulce/glucosa el médico…

Bueno, terminemos estimado lector y lectora. Ya, ya se han terminado los cinco minutos de lectura de un artículo. Ahora, ahora le toca a usted pensar, en alguna de estas noticias… O, pasar a otro tema. Al final la vida, es ir pasando de un tema a otro, de una alegría a otra, de una tristeza a otra…

JMM Caminero