El Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea de Extremadura ha registrado una  propuesta de impulso con la que reclama a la Junta de Extremadura un refuerzo inmediato del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) y un cambio profundo en el modelo de atención a la dependencia, al considerar que el actual Ejecutivo autonómico está “desmantelando de forma silenciosa uno de los pilares del Estado del Bienestar”.

Desde el PSOE se denuncia que la política de la Junta en materia de dependencia “no solo es insuficiente, sino claramente regresiva”, situando a Extremadura a la cola del país. “No es una cuestión de opinión, son los datos los que retratan el fracaso de la gestión y somos la peor comunidad autónoma en valoración del sistema y el Servicio de Ayuda a Domicilio ha quedado reducido a una presencia prácticamente testimonial”, han señalado fuentes socialistas.

El Grupo Parlamentario Socialista critica que, pese a la entrada en vigor del Real Decreto 675/2023, que establece un aumento de las intensidades mínimas del servicio, la Junta “incumple de forma sistemática sus obligaciones”, dejando a miles de personas dependientes sin la atención necesaria para poder seguir viviendo en su entorno habitual. A juicio de los socialistas, esta situación responde a una decisión política consciente: “se está optando por debilitar los servicios públicos y sustituirlos por prestaciones económicas”.

En este sentido, han denunciado que Extremadura presenta un modelo “distorsionado y desequilibrado”, en el que las ayudas económicas alcanzan un peso del 45,3% dentro del sistema, “algo que no ocurre en ninguna otra comunidad autónoma”. Para el PSOE, esta apuesta “no solo precariza la atención, sino que traslada la carga de los cuidados a las familias, especialmente a las mujeres, y renuncia a construir una red pública de servicios profesionales”.

Frente a este escenario, los socialistas defienden un modelo basado en servicios de proximidad, capaz de garantizar una atención digna, personalizada y de calidad, tomando como referencia comunidades que han reforzado el Servicio de Ayuda a Domicilio como eje central de su sistema. “No estamos ante un problema técnico, sino ante una falta de voluntad política”, han subrayado.

Asimismo, el Grupo Socialista ha puesto el foco en las consecuencias económicas de la actual estrategia de la Junta, advirtiendo de que el abandono del Servicio de Ayuda a Domicilio supone también renunciar a una herramienta para generar empleo estable y fijar población en el medio rural. “Cada millón de euros invertido en este servicio genera más de 56 empleos en Extremadura. No apostar por él es dar la espalda tanto a las personas dependientes como al desarrollo de nuestra tierra”, han afirmado.

Ante esta situación, el PSOE exige a la Junta de Extremadura un cambio inmediato de rumbo que pase por reforzar la financiación del sistema de dependencia hasta equipararla con la media estatal, cumplir de manera efectiva con las intensidades del servicio fijadas por la normativa vigente y situar los servicios públicos en el centro del modelo, en estrecha colaboración con los ayuntamientos, que son la administración más cercana y quienes mejor conocen las necesidades reales de la ciudadanía.

“El Gobierno de la Junta tiene que decidir si quiere seguir instalando a Extremadura en el furgón de cola o si está dispuesto a garantizar derechos. Para el PSOE no hay duda: la atención a la dependencia debe ser un derecho real, con servicios públicos suficientes, de calidad y accesibles para toda la ciudadanía”, han concluido.