Olivenza vuelve a situarse en el mapa de las tradiciones más singulares de España con la celebración, cada Jueves Santo, de su emblemática procesión de las banderitas, una manifestación religiosa única en el país, tanto por su forma como por su profundo arraigo histórico.

Se trata de una de las tradiciones más antiguas de la ciudad, conservada a lo largo de los siglos como testimonio vivo de su pasado. Su origen se vincula directamente con la herencia portuguesa de Olivenza, lo que la convierte en una expresión excepcional dentro del conjunto de la Semana Santa española. Este carácter luso se percibe no solo en la estética y los símbolos, sino también en la esencia misma del ritual, transmitido de generación en generación.

La procesión recorre espacios históricos como la Iglesia de Santa María del Castillo y el casco antiguo, escenarios que refuerzan el valor patrimonial de un acto que mantiene intacta su autenticidad. Las banderas y cuadros que encabezan el cortejo constituyen un elemento distintivo sin equivalente en otras celebraciones del país, subrayando su carácter irrepetible.

Las diez banderas del siglo XVIII representan escenas de la Pasión y muerte de Jesucristo, a excepción de dos dedicadas a la Virgen de la Misericordia. Esta figura, que extiende su manto protector sobre el pueblo portugués, refuerza el marcado carácter transfronterizo de la celebración y su estrecha vinculación con la tradición lusa.

Junto a las banderas y cuadros, también se procesiona el Cristo del Consistorio, una talla de 1818 atribuida al escultor real portugués Joquim Joze de Barros. La imagen es portada por el Escribano de la Hermandad, un detalle que añade un significativo valor histórico y devocional a este desfile, único en su tipología dentro del territorio español.

Más allá de lo religioso, esta manifestación representa una seña de identidad colectiva que conecta a Olivenza con su historia fronteriza y su legado portugués. En un contexto donde muchas tradiciones evolucionan o desaparecen, la procesión de las banderitas se mantiene como un ejemplo de continuidad, autenticidad y singularidad cultural.

SALIDA DE LA PROCESIÓN, JUEVES SANTO A LAS 20:30 HORAS DESDE LA CAPILLA DEL ESPÍRITU SANTO DE LA SANTA CASA DE LA MISESICORDIA EN OLIVENZA.