Ribera del Fresno ha acogido la celebración de sus XIV Jornadas Gastronómicas, uno de los festejos más esperados de su verano cultural, y que atrae cada año a más de 2.000 personas.

Este año como novedad se situaron además de las ocho mesas preparadas en cada edición anterior, tres más, teniendo así participación la cocina internacional con Mesas de Rumanía, Brasil y Senegal, apuntando desde el consistorio ribereño Piedad Rodríguez, alcaldesa de Ribera del Fresno, “se pretende introducir nuevos gustos y sabores en estas jornadas, a la vez que hacemos un pequeño reconocimiento al acogimiento poblacional existente en Ribera”.

Al tiempo que más de un centenar de vecinos coordinados presumen de platos tradicionales ribereños, separados por mesas, como la del Cristo, la de Caldereta, navidad, Semana Santa, Verano, Compadres, Boda, en las que se han podido degustar platos tan característicos como guarrino, perrunillas, escabeche de bacalao, papas de harina o gazpacho ‘machao’, entre otros, según nota de prensa del Ayuntamiento de Ribera del Fresno a este medio.

“La maestría culinaria al servicio de todo el pueblo” comentaba Rodríguez quien aprobechaba en felicitar a las personas que lo hicieron posible, “Enhorabuena a los 75 cocineros y cocineras que lo habéis hecho posible” concluía.

Cada mesa da nombre a las fiestas donde se cocinaban estos platos tan característicos del pueblo, pero también en esta edición de 2016 ha habido aportaciones de Brasil que ha guisado platos salados como su empadinha o coxinha, dulces típicos como el Quindín, cajuzinho o bebidas tan refrescantes como su Caipirinha. En cuanto a Senegal mostró su Thiebou dien, un arroz con pescado hasta ahora desconocido para muchos ribereños que no dudaron en probarlo, por último Rumanía se encargó de acercar su sarmale, unos rollitos de carne envueltos en col que junto a su dulce más tradicional denominado Panispan reflejaba toda una cultura del Este que compartía mesa con la ribereña.

Nuevo éxito en cuanto a afluencia de público y participación, que por décimo cuarto año consecutivo tuvieron como centro la localidad de Ribera del Fresno, que viene a confirmar que este evento se ha afianzado como uno de los festejos más esperados del verano cultural ribereño.

De este modo la caseta municipal, antiguo cine de verano, volvía a convertirse en centro neurálgico de la cocina, pudiéndose degustar los platos típicos de las fiestas populares más ancestrales.

En una noche donde el termómetro se detuvo en los 38 grados, hicieron que los platos más demandados fueran el gazpacho o bacalao en cantina, consiguiendo agotarse este último de su Mesa del Cristo a poco más de una hora de su inicio.

Organizadas estas jornadas por el Ayuntamiento de éste municipio pacense y colaborando Alimentos de Extremadura de la Junta de Extremadura, esta muestra donde los vecinos se vuelcan cada año para que esta fiesta de carácter popular siga adelante y no deje su carácter divulgador, finaliza la nota.