La tarde del sábado 6 de septiembre, en vísperas del Día de Extremadura, Ribera del Fresno vivió una cita especial con su patrimonio histórico: la Ruta de las Casas Solariegas. La actividad, organizada en el marco del programa colaborativo rural RIBERA TUR-2025, reunió a unas 35 personas —a las que se sumaron las 12 integrantes del proyecto formativo— en un recorrido guiado por algunos de los inmuebles más singulares del casco histórico.

La apertura corrió a cargo de la concejala de Turismo y Patrimonio Cultural, Teresa Rodríguez Rosa, quien destacó la importancia de esta propuesta:

“La ruta de hoy pasa por las casas solariegas que, como bien sabéis, tienen un porte importante, son muy bonitas con sus escudos y descubriremos más de algún detalle que hasta entonces no habíamos observado”.

Un itinerario lleno de historia y detalles

El recorrido partió desde la Plaza de España y, a lo largo de casi dos horas, fue desgranando el pasado de enclaves como Las Cotas, la casa Olea, Gragera, Encomienda, la Casa de la Cultura (incluyendo sótano y capilla), Quintanilla, el Ayuntamiento, la hoy desaparecida Posada Nostra, la antigua Hermandad de Labradores, entre otras.

Durante la ruta también

Las explicaciones fueron repartidas entre las diez alumnas del programa, quienes abordaron aspectos como la historia de Ribera y sus orígenes, las características de las casas solariegas y su nomenclatura, poniendo en valor elementos patrimoniales como la heráldica local y los escudos (del Monte de Piedad, el león heráldico del citado edificio o la cruz de la Orden de Santiago en una ventana de la calle Juan Meléndez Valdés..

La voz de las alumnas: Sara Hernández Pantoja

En declaraciones a este medio, la alumna Sara Hernández Pantoja valoró positivamente la experiencia:

“Fuimos unas 35 personas aproximadamente, sin contar con las 12 del colaborativo. La mayoría eran de Ribera, aunque también asistieron vecinos de Villafranca, La Fuente, Almendralejo e incluso Móstoles. La ruta duró finalmente una hora y cuarenta minutos porque quisimos detenernos en detalles que enriquecen el recorrido”.

Sobre el contenido, Sara destacó:

“No solo hablamos de escudos o leyendas, también explicamos elementos del interior de las casas y detalles que suelen pasar desapercibidos. Fue muy gratificante ver cómo la gente se sorprendía con cosas que siempre han estado ahí”.

Próximas citas: iglesias y un escape room patrimonial

La ruta de las casas solariegas forma parte del calendario de actividades que el programa RIBERA TUR-2025 está desarrollando en la localidad. Tras la experiencia de junio con la ruta de las huertas y la subida a Hornachuelos en agosto, septiembre concentra algunas de las propuestas más atractivas.

El próximo 19 de septiembre llegará la Ruta de las Iglesias Ribereñas, para la que ya se esperan visitantes de otros pueblos e incluso grupos llegados en autobús. “Nuestra idea es situarnos en diferentes iglesias y explicar su historia a los turistas. Además, tendremos un stand en el Pocito de San Juan Macías con trípticos elaborados por nosotras sobre elementos y patrimonio local”, adelantó Sara Hernández.

La programación culminará el 27 de septiembre con la puesta en marcha de un escape room patrimonial titulado El enigma del Fresno, diseñado íntegramente por las alumnas.

Patrimonio, turismo y formación

El programa RIBERA TUR-2025, coordinado por Coloma Cumplido Santos, no solo impulsa actividades culturales, sino que también persigue la profesionalización de diez mujeres desempleadas de la localidad en el ámbito turístico. Con financiación de la Junta de Extremadura, el proyecto ofrece formación con certificado de profesionalidad de nivel 3 y prácticas en empresas, apostando por un modelo de turismo sostenible, de proximidad y con perspectiva de género.

En palabras de la concejala Teresa Rodríguez, esta ruta y las que vendrán “son una forma de redescubrir Ribera del Fresno, reforzar el vínculo de la ciudadanía con su patrimonio y ofrecer un atractivo cultural que beneficia tanto a vecinos como a visitantes”.

Juan Francisco Llano

Foto: Isidro Suárez