Nosotros los españoles vivimos en el país del melodrama. Las quejas son constantes y sonantes y van y vienen. Es un quejío continuo e inacabable.

Si algún grupo político quiere acceder a tomar el poder pues hay que dárselo y que demuestre que tiene vocación para arreglar las cosas y preocuparse por la gente. Ese es el tema principal y no quien gana. Al final de la vida todos perdemos. Nadie gana.
Esa es la única razón y verdad que queda limpia. Hoy estos titiriteros de la política que les interesa más la fama y el dinero que la gente están ahí por sus capacidad de trepar y no porque nadie les apoye en realidad.
La sociedad hoy está tan viciada que ya nada es creíble ni siquiera el supuesto ganador del combate lo es. Todo se compra y todo se vende al mejor postor por tanto hoy en occidente las urnas no son un modelo a exhibir como el garante de la libertad de elección.
El que gana lo hace porque hay una manipulación mediática y porque hay un capital atrás. Y el que pierde es porque así le toca porque otro día ganará. Es un juego hipócrita donde la gente no decide realmente.
Jesús Antonio Fernández Olmedo