El Comité de Garantías Electorales de la Junta de Extremadura ha publicado hoy la resolución que pone fin al conflicto generado en torno a las candidaturas para la Presidencia de la Federación Hípica Extremeña. El órgano confirma que la candidatura de Juan Manuel de la Iglesia, presentada supuestamente en nombre del Club Deportivo El Corzo, queda retirada y sin efecto.

La decisión llega después de que el propio Club El Corzo comunicara formalmente, por escrito, que no había autorizado la presentación de dicha candidatura y que no deseaba concurrir al proceso electoral. Una segunda comunicación, emitida días después, ratificó esta posición y revocó cualquier autorización previa, lo que para el Comité constituye un motivo claro y válido.

Como consecuencia, el Comité:

Da por retirada la candidatura vinculada al Club El Corzo y considera renunciada la concurrencia de Juan Manuel de la Iglesia.

Levanta la suspensión cautelar que mantenía paralizado el proceso electoral desde el 24 de octubre, al desaparecer la causa que la motivaba.

Ordena a la Junta Electoral que proceda a la proclamación definitiva de la única candidatura válida restante, la de José Ignacio Díaz Bravo, representante del Club Hípico Las Dehesillas.

Indica que la resolución debe ser comunicada a todos los asambleístas.

El fundamento de esta decisión se apoya en el Decreto 172/1995, que regula la actuación del Comité de Garantías Electorales.

El Comité subraya que la candidatura de Juan Manuel de la Iglesia dependía esencialmente de la voluntad del Club El Corzo. Al manifestar éste —de forma expresa y reiterada— que no había presentado candidato ni autorizado a nadie para hacerlo, la propuesta queda automáticamente invalidada por falta del requisito esencial de voluntad y representación.

Por ello, el resto de cuestiones planteadas durante el expediente dejan de tener relevancia, ya que el elemento determinante del conflicto —la existencia o no de una candidatura válida— queda plenamente resuelto con la declaración del club.

Con la desaparición de la causa que motivó la suspensión cautelar, el Comité ordena reanudar el proceso electoral, que deberá concluir con la proclamación del candidato que sí cumple todos los requisitos establecidos.

Esta resolución no solo pone fin a un largo —más de un año— y desagradable episodio dentro del proceso electoral de la Federación Hípica Extremeña; también envía un mensaje inequívoco sobre la importancia de la transparencia y la responsabilidad institucional. Las federaciones deportivas, como organismos que representan a miles de deportistas y clubes, no pueden permitirse procesos opacos ni candidaturas cuya legitimidad se sostiene sobre bases dudosas.

Lo ocurrido demuestra hasta qué punto es esencial que los federados ejerzan su voz de forma clara y que los órganos de control actúen con firmeza cuando esa voz se ve suplantada, desvirtuada o utilizada sin autorización. En este caso, la intervención del Comité de Garantías ha servido para restablecer el orden jurídico y devolver serenidad a un proceso electoral que había quedado empañado por maniobras ajenas al espíritu democrático que debe guiar a cualquier institución deportiva.

Una vez proclamado el único candidato a la presidencia, se convocará la nueva Asamblea General, donde al ser el único, se le elegirá presidente de la federación.

A partir de entonces, la Federación tendrá la oportunidad de abrir una etapa más estable, más transparente y centrada en lo verdaderamente importante: el desarrollo de la hípica extremeña y la defensa de quienes la hacen posible cada día.

Celia Oribe