Las comarcas de Vegas Bajas del Guadiana, Tierra de Badajoz, Llanos de Olivenza, Zafra-Río Bodión y Tierra de Barros sustentan geográficamente una etapa a priori favorable para el mantenimiento del sempiterno pulso entre la escapada y las estructuras con intereses para un sprint masivo. Casi 133 kilómetros donde se alternarán regadíos, dehesas, campos de cereal, viñedo y olivar, fincas de toro bravo y alguna planta fotovoltaica. La acción del viento es factible, sobre todo en el primer tercio de la etapa, momento en el que la carrera pasará muy cerca de las revalorizadas lagunas de La Albuera. Valverde de Leganés, población vecina de Badajoz a la que se llega desde La Albuera, puede presumir de una emergente feria de la trashumancia y el queso que se celebra en mayo y, ya en agosto, la recuperada fiesta de La diabla’ o ‘La Fuga de la diabla’, en el contexto de las fiestas en honor a San Bartolomé.
Entre Valverde y Almendral, impresionantes finchas adehesadas que esconden otra de la riqueza patrimonial de estos pagos: los conjuntos megalíticos que ponen en valor estos paisajes desde tiempos inmemoriales. Uno de los más impresionantes, junto al que pasarán las corredoras,es el Dolmen de El Rebellao. Desde Almendral, la carrera discurre escoltada por la solemne silueta de la Sierra de Monsalud, en la que Carolina Coronado basó su novela Jarilla, hasta las inmediaciones de Nogales; este pequeño pueblo de estética ubicación está coronado por un impresionante castillo del siglo XV desde cuya torre del homenaje, de más de 30 metros de altura, tendremos una panorámicas superlativas de la Tierra de Barros y de las estribaciones serranas de la Comarca Sierra Suroeste. No muy lejos queda el paraje de Los doce apóstoles, protagonista en los últimos días de cada año de una de las rutas senderistas más afamadas de Extremadura, con inicio y final en la cercana Salvaleón.
Desde Nogales, la ruta pone rumbo a Santa Marta de los Barros, población de gran riqueza agrícola en vid y en olivar ubicada en plena ruta hacia Sevilla, Córdoba y Granada desde Badajoz. La población sufrió una gran destrucción a manos portuguesas durante la Guerra da Restauração, lo que motivó y condicionó su urbanismo posterior. Santa Marta sorprende al visitante con un vagón de tranvía ornamental en su entrada, donación de un mecenas en el primer tercio del siglo XX. Vecinas del itinerario por la nacional que sigue la carrera, unas Minas de Santa Marta recuperadas y musealizadas. La carrera discurre por la carretera nacional, ancha y de buen firme, y va dejando a su derecha las serranías donde se asienta el pueblo de Feria, escala recurrente de la carrera a lo largo de su historia e inconfundible por su castillo, corazón patrimonial de los Suárez de Figueroa y el Ducado de Feria.
El recorrido abandona la nacional y busca un primer paso por Fuente del Maestre, con pequeños tramos de adoquín y giros de noventa grados en su callejero precedidos de un repecho de acceso a la población que será el primer gran premio de la montaña de esta edición. Sin pasar por la meta del Paseo de Extremadura, las ciclistas buscarán la cercana población de Los Santos de Maimona para volver, por la nacional 432 pero en sentido contrario, hasta el mismo punto en el que se abandonó kilómetros antes para llegar, tras unos 8,6 kilómetros, a la meta. Fuente del Maestre, que se estrena en el menú de la Vuelta femenina, albergó el miércoles 21 de agosto de 2024 la salida de la quinta etapa de la Vuelta a España de ese año. Todo un acontecimiento que fue un gran éxito de público y que permitió poner en valor la belleza de su cuidado casco urbano, donde aún se puede disfrutar de la contemplación de restos de su antigua muralla medieval, la Fuente del Corro o el Palacio del Gran Maestre.
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