La Confederación Independiente de Empresarios y Autónomos (CIEM) prevé una campaña de Semana Santa con buenas expectativas para el sector turístico, pero advierte de un contexto de creciente incertidumbre internacional, marcado por la crisis energética, el encarecimiento de costes y la inestabilidad geopolítica, factores que ya empiezan a impactar en la actividad empresarial.

“El turismo está respondiendo para Semana Santa, pero la incertidumbre ya empieza condicionar la planificación de muchas empresas”, ha señalado el presidente de CIEM, José Luis Iniesta, quien ha subrayado que “las buenas previsiones a corto plazo no deben ocultar que estamos operando en un escenario de alta volatilidad”.

Desde el ámbito sectorial, la Confederación Empresarial de Hostelería y Turismo de Extremadura (CETEX), integrada en CIEM, confirma esta tendencia positiva a corto plazo, con niveles de demanda que se mantienen firmes, impulsados por la inercia previa y por un posible desplazamiento de flujos turísticos hacia destinos percibidos como más seguros.

El contexto internacional se traslada al día a día

No obstante, advierten de que el contexto internacional, especialmente tras el estallido del conflicto en Oriente Medio, está comenzando a trasladarse al día a día de las empresas. Algunos proveedores ya están ajustando servicios para contener el incremento de costes energéticos y de transporte, una situación que podría intensificarse en los próximos meses y condicionar la planificación de la campaña de verano.

“No sabemos si lo que estamos viendo ahora es solo el inicio, pero el sector ya empieza a prepararse para un entorno más exigente. Si las tensiones se mantienen y las cadenas de suministro no recuperan la normalidad, el incremento de costes acabará trasladándose de forma progresiva al conjunto de la economía y, de manera inevitable, también al turismo”, ha advertido Iniesta.

Un sector estratégico con más de 5.000 empresas

En Extremadura, el turismo constituye un sector estratégico, integrado por cerca de 5.000 empresas que generan más de 28.000 empleos. CIEM advierte además de que, si bien este sector es uno de los más dinámicos, también es de los más sensibles al contexto económico y uno de los primeros en acusar una contracción del consumo en escenarios de incertidumbre.

En este sentido, la organización pone el foco en la especial exposición de pymes y personas trabajadoras autónomas, que cuentan con menor capacidad para absorber el aumento de costes y adaptarse a cambios bruscos en la demanda.

“En los próximos meses será clave la capacidad de anticipación y la adopción de medidas que aporten certidumbre al tejido empresarial”, ha concluido el presidente de CIEM.