Extremadura ha logrado compatibilizar el crecimiento del empleo con una reducción del riesgo de accidente laboral durante el primer semestre de 2026. La afiliación media a la Seguridad Social aumentó hasta las 417.752 personas trabajadoras, más de 5.100 por encima del mismo periodo del año anterior, mientras que el número total de accidentes laborales descendió, pasando de 11.294 a 11.242.

El dato más relevante desde el punto de vista preventivo es la evolución del índice de incidencia, que mide la probabilidad real de sufrir un accidente laboral en relación con el volumen de empleo. En Extremadura este indicador se redujo de 13,94 a 13,75 accidentes con baja por cada 1.000 trabajadores, lo que supone una disminución del riesgo laboral pese al incremento de la actividad económica y del empleo.

La mejora alcanza tanto a trabajadores asalariados como al colectivo autónomo, donde los accidentes con baja descendieron de 472 a 426, reduciéndose también su índice de incidencia. Además, el 98,5 % de los accidentes registrados tuvieron carácter leve y las enfermedades profesionales declaradas descendieron de 270 a 89 casos respecto al mismo periodo de 2025.

No obstante, el Gobierno de Extremadura quiere trasladar su preocupación por los accidentes mortales registrados durante este periodo. Cada fallecimiento laboral constituye una tragedia humana que obliga a redoblar esfuerzos y mantener una vigilancia permanente sobre los factores de riesgo presentes en los centros de trabajo.

Por ello, la Junta continúa reforzando las actuaciones preventivas desarrolladas conjuntamente por el Centro Extremeño de Seguridad y Salud Laboral (CESSLA) y la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, mediante visitas a centros de trabajo, investigaciones de accidentes, campañas sectoriales y actuaciones específicas dirigidas a empresas con mayores índices de siniestralidad.

Entre las nuevas iniciativas destaca la campaña de sensibilización en prevención de riesgos laborales dirigida a trabajadores autónomos a través de redes sociales, que busca reforzar la cultura preventiva y acercar recomendaciones prácticas de seguridad a un colectivo clave para la economía extremeña.

Desde la Junta se apuesta por la prevención y con el objetivo claro de reducir al máximo la siniestralidad laboral y continuar avanzando hacia entornos de trabajo cada vez más seguros en Extremadura.