Los niños son niños, de aquí y de donde sea, de un lado y del otro lado.

No deberían estar durmiendo en la calle, al raso, viviendo se supone de la caridad mientras muchos responsables políticos están de vacaciones.
Si es así ellos tienen la obligación por ley moral y política de dejar de lado su ocio y volver para buscar si tienen familia esos menores y devolverlos con ellas y en el caso de que no las tengan repartir por comunidades a estos chavales.
Eso dicen las leyes internacionales.
¿ Que tipo de ser humano es ese que prefiere sus vacaciones como sagradas y abandona a niños en las calles ?
¿ Y que hace la gente común que no presiona para que estos que se fueron de vacaciones cumplan con las leyes internacionales ? ¿ También miran para otro lado como aquellos que tanto critican ?
¿ Dónde está la Europa democrática y de derechos humanos ?
Un panorama muy funesto.

La Muerte Normalizada

Como olvidar vuestro aprecio, cercanía , bondad. Aquel invierno que fue verano , que me distes tus manos, como cual hermano, los migrantes son como los de antes, resistencia esa es su ciencia, solidaridad y amar , cosas muy olvidadas en el mundo europeo que nada más está en si eres guapo o feo.

Diré tantas cosas por esta valentía de la gente que un día cruzaron el estrecho y alguno quedó maltrecho y sin techo.

Como juega el viento con tu mirada y la mía me regalas la rosa , de tu cara negra y hermosa. Nos iremos charlando por calles vacías de Ceuta
donde sólo hay silencio de gentes que cierran su puerta.

Ahí Ceuta ,navegas en una puerta de una Europa débil y acojonada , arrinconada.

Europa está llena de reyes y leyes, burócratas y ministros que no atienden a sus propios registros. ¿ Como no pueden comprender que siempre existió la migración por Dios que falta de emoción ? ¿Tanta carrera y tanto estudio para acabar encerrado en un estudio ?
Me salen lindas palabras cuando veo a los migrantes, al Africano , duro y fuerte, digno. Esto es el amor. Amooor. Y le canto al milagro, para que así tu boca abro.

La risa del africano continúa y su sonrisa sin prisa a pesar de los insultos, encerramientos, encadenamientos, humillaciones, manipulaciones de ciertos bribones.

Un barco de papel recorre el mar me dice al oído que algún día la injusticia occidental se va a acabar.

Jesús Antonio Fernández Olmedo