La 72ª edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida ha presentado hoy Fedra en los infiernos, el espectáculo que podrá verse en el Teatro Romano del 12 al 16 de agosto y que supondrá el debut de Lydia Bosch sobre el emblemático teatro y su regreso a los escenarios después de 37 años. La actriz protagoniza una nueva versión del mito de Fedra, escrita y dirigida por José María del Castillo, que propone una relectura del personaje desde el Inframundo, donde la protagonista pide una segunda oportunidad para reescribir su historia y liberarse del peso de la culpa y del destino.
En la presentación han participado el director del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, Jesús Cimarro; el secretario general de Cultura, José Luis Gil Soto; el portavoz del Gobierno emeritense, Julio César Fuster, el autor y director del montaje, José María del Castillo; y el elenco al completo, integrado por Lydia Bosch, Julio Peña, Alejandro Albarracín, Marta Calvó, Antonio Albella, Eva Diago y Yaiza Marcos.
Jesús Cimarro ha celebrado la llegada de Fedra en los infiernos al Teatro Romano y el regreso de la tragedia a la programación del Festival tras las comedias de las últimas semanas. El director del Festival ha destacado la nueva mirada que José María del Castillo propone sobre uno de los grandes personajes de la cultura grecolatina y ha dado especialmente la bienvenida a Lydia Bosch, que debuta en Mérida, al igual que Julio Peña y Yaiza Marcos.
José Luis Gil Soto ha puesto el acento en la capacidad de esta nueva versión para enfrentar a Fedra con una segunda oportunidad: la posibilidad de volver sobre su propia historia y comprobar si es capaz de reescribir su destino o está condenada a repetirlo. El secretario general de Cultura ha relacionado esta propuesta con la fatalidad que nace del propio ser humano y ha invitado al público a enfrentarse desde el graderío del Teatro Romano a esa misma pregunta: «qué haríamos si pudiéramos volver atrás».
Por su parte, Julio César Fuster, portavoz del Gobierno del Ayuntamiento de Mérida, ha reivindicado la vigencia de los clásicos y su capacidad para interpelar a la sociedad contemporánea. A partir de Fedra, ha reflexionado sobre la culpa, especialmente la que históricamente se ha atribuido a las mujeres, y sobre los juicios sociales que hoy se reproducen a través de las redes sociales. «Han cambiado las tecnologías, la manera de vivir o de relacionarnos, pero las pasiones humanas siguen siendo las mismas», ha señalado.
Un personaje inseparable de la historia del Festival
Fedra es uno de los personajes femeninos que con mayor frecuencia ha regresado al Teatro Romano de Mérida a lo largo de la historia del Festival. El mito creado por Eurípides y recreado posteriormente por autores como Séneca o Racine ha inspirado algunas de las producciones más recordadas del certamen y ha sido interpretado por algunas de las grandes actrices de la escena española, entre ellas Ana Belén o Lolita. Con este estreno, Lydia Bosch se suma a esa tradición escénica afrontando uno de los papeles más intensos y complejos del teatro clásico.
En esta ocasión, Fedra en los infiernos plantea una revisión contemporánea del mito. Tras pactar con las Moiras, la protagonista regresa del Inframundo con la esperanza de cambiar el curso de su historia, una reflexión sobre el deseo, la culpa, el destino y la posibilidad de redención que mantiene intacta la vigencia de este personaje universal.
José María del Castillo, autor y director del espectáculo, ha explicado que comenzó a escribir esta Fedra pensando desde el primer momento en Lydia Bosch y ha definido la obra como una revisión del mito que habla de «la culpa, los prejuicios sociales y las expectativas que tenemos sobre los demás y que no nos permiten ser libres». Para Del Castillo, la propuesta reivindica precisamente «el derecho a ser uno mismo» y a vivir sin el peso de las expectativas ajenas, una idea que resume una frase de Fedra al final de la función: si viviera una tercera vida, haría lo mismo, pero «quitándose la losa de la culpa».
Lydia Bosch ha confesado afrontar emocionada y con «vértigo» su debut en el Festival de Mérida y su regreso al teatro después de 37 años. La actriz ha asegurado que siente que «Fedra me ha elegido» en un momento de su vida en el que se encuentra preparada para sostener un personaje que considera «el más maravilloso» que ha tenido entre sus manos en toda su carrera. Bosch quiere vivir esta experiencia desde el disfrute, dejando atrás el miedo a defraudar y apoyada en la complicidad de sus compañeros y de todo el equipo artístico.
Julio Peña (Hipólito) ha destacado el mensaje de una Fedra que invita a desprenderse de esa culpa que, por diferentes motivos, acompaña a todas las personas y a «respirar y seguir adelante». Tras 16 años haciendo teatro, Peña ha reconocido la emoción y el «respeto absoluto» con el que afronta su primera vez sobre el escenario del Teatro Romano, una experiencia que ha definido como «un regalo de la vida».
Alejandro Albarracín (Teseo) regresa al Festival dos décadas después de haber interpretado a Telémaco en una versión de La Odisea y ha relacionado precisamente ese regreso con la segunda oportunidad que plantea la obra. «Me siento con más energía, con más ganas y con más ilusión», ha afirmado el actor, que afronta ahora Mérida con menos miedos y sin la presión de entonces, dispuesto sobre todo a disfrutar de un personaje muy diferente a cuantos ha interpretado hasta ahora.
El resto del elenco ha incidido en diferentes aspectos de una producción en la que conviven la tragedia, la espectacularidad visual y momentos de humor. Marta Calvó (Moira/Enone) ha destacado la singular concepción de las Moiras como un coro en el que tres intérpretes funcionan prácticamente como uno y la emoción de reencontrarse con el universo de Fedra junto a Lydia Bosch; Antonio Albella (Moira) ha subrayado la dimensión visual del montaje, una «Grecia en tecnicolor» marcada por un vestuario y una puesta en escena especialmente cuidados; Eva Diago (Moirá Láquesis/Ana Sandra) ha avanzado la presencia de potentes números musicales y el minucioso trabajo interpretativo desarrollado bajo la dirección de José María del Castillo; y Yaiza Marcos (Aricia) ha presentado a su personaje como una mujer superviviente, fuerte y valiente.
El estreno de Fedra en los infiernos abrirá una nueva semana de programación en el Teatro Romano después de la despedida, en la noche del domingo, de Cómicos de Roma, que ha cerrado su paso por el Festival tras cinco funciones con lleno absoluto y 16.411 espectadores.
Más información en: www.festivaldemerida.es


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