Vivir más años constituye uno de los grandes logros de nuestra sociedad, pero también plantea el desafío de garantizar que esa mayor esperanza de vida se traduzca en oportunidades para decidir, participar y desarrollar proyectos personales. Bajo esta premisa, el Centro Universitario de Mérida ha acogido hoy la jornada «Longevidad y derechos: construir comunidades donde vivir con dignidad, participar y decidir», que ha reunido a 120 participantes entre profesionales de los ámbitos social, sanitario y educativo, representantes institucionales, entidades sociales y personas mayores.
El encuentro se ha desarrollado en el marco del programa «99 razones para ser SEPADCTIVOS», una iniciativa de la Junta de Extremadura, a través de la Consejería de Salud y Atención a la Dependencia y el SEPAD, desarrollada por la Asociación de Universidades Populares de Extremadura (AUPEX), con el objetivo de compartir experiencias e identificar propuestas que permitan hacer efectivos los derechos de las personas mayores en su vida cotidiana.
La longevidad como conquista social y desafío colectivo
La inauguración institucional ha contado con la participación de Pedro José Pardo Fernández, director del Centro Universitario de Mérida de la Universidad de Extremadura, quien ha dado la bienvenida a instituciones y asistentes; Miguel Ángel Araya Salguero, miembro de la Comisión Ejecutiva de AUPEX; y Sara García Espada, consejera de Salud y Atención a la Dependencia de la Junta de Extremadura.
Araya ha defendido un envejecimiento basado en la autonomía, la participación y la capacidad de decisión, destacando el papel de las Universidades Populares y los Centros de Mayores como espacios de encuentro, aprendizaje y dinamización comunitaria. «La longevidad es una conquista social; ahora debemos garantizar que se viva con derechos y dignidad», ha señalado, reivindicando que vivir más años también debe significar seguir eligiendo y contribuyendo a la sociedad.
Por su parte, Sara García Espada ha destacado la importancia de la red extremeña de recursos y servicios de apoyo a las personas mayores, integrada por Centros de Mayores, centros de día, centros residenciales, centros de proximidad, Universidades Populares y otros servicios territoriales. Una estructura fundamental para promover el envejecimiento activo, la autonomía personal, la prevención de la soledad no deseada y la igualdad de acceso a recursos y oportunidades, especialmente en el medio rural.
Combatir el edadismo para transformar nuestra manera de entender la vejez
La ponencia marco «Envejecer: mirada, acción y compromiso», impartida por Teresa Martínez Rodríguez, doctora en Psicología y experta en Atención Centrada en la Persona y cuidados de larga duración, ha abordado la necesidad de transformar la percepción social del envejecimiento.
Martínez ha situado el edadismo —los estereotipos, prejuicios y comportamientos discriminatorios relacionados con la edad— entre los principales obstáculos para el ejercicio efectivo de los derechos de las personas mayores. Ha cuestionado creencias como considerar que todas las personas mayores son iguales, que pierden inevitablemente su capacidad de decisión o que necesitan protección permanente, advirtiendo de que estas percepciones favorecen el paternalismo y pueden normalizar vulneraciones de derechos.
También ha destacado la influencia del lenguaje y las imágenes en la construcción social de la vejez, así como la necesidad de transformar los modelos de atención y cuidados hacia servicios centrados en las personas, que proporcionen apoyos personalizados sin privarlas del control sobre sus vidas.
La experta ha defendido, además, la incorporación de la perspectiva de género en las políticas de salud, cuidados y participación, y la responsabilidad compartida de personas, organizaciones, administraciones y comunidades para construir entornos inclusivos, intergeneracionales, participativos y comprometidos con el cuidado.
Tres laboratorios para convertir los derechos en acciones concretas
La jornada ha incluido tres laboratorios participativos que han combinado buenas prácticas profesionales, testimonios de personas mayores y propuestas de mejora.
«Mi vida, mis decisiones», moderado por Pilar Rodríguez Martínez, pedagoga del SEPAD, ha abordado el derecho a decidir sobre la propia vida. Han participado Soraya Lozano Guisado, enfermera del Centro Residencial San Francisco de Villanueva de la Serena, y Luisa Carrasco Barjola y José Morales Gil, residentes del Centro Residencial El Prado.
El laboratorio ha destacado la necesidad de reconocer a las personas mayores como sujetos de pleno derecho y protagonistas de sus decisiones, combatiendo el edadismo, garantizando su autonomía y promoviendo la igualdad de oportunidades, independientemente de la edad o del lugar de residencia. Sus conclusiones han defendido superar las visiones asistencialistas y avanzar hacia políticas públicas que respondan a las necesidades, expectativas y aspiraciones de las personas mayores.
«Más que invitados», moderado por Francisco José Domínguez Díaz, director de la Universidad Popular de Granja de Torrehermosa, ha contado con la experiencia del proyecto comunitario El Bosque de la Sabiduría, de los Servicios Sociales de Atención Social Básica de la Mancomunidad de Municipios del Valle del Jerte, y el testimonio de Lali Flores Quirós, presidenta del Consejo Local de Personas Mayores de Mérida.
Sus conclusiones han subrayado la importancia de pasar de una participación meramente receptiva a una implicación real de las personas mayores en el diseño, planificación, toma de decisiones y evaluación de las iniciativas locales. También se ha destacado el papel de los Centros de Mayores, las Universidades Populares y otras entidades como espacios para fortalecer las relaciones sociales, fomentar el diálogo intergeneracional y prevenir la soledad no deseada.
Por último, «El talento no se jubila», moderado por Elena Domínguez Martín, directora del Centro de Mayores de Talarrubias, ha contado con Maribel de la Fuente, vinculada a la asociación África Cerca, y Josefa Pérez Barrera, presidenta de la Asociación de Voluntarios Emeritenses Mayores.
Este laboratorio ha reivindicado el talento, la creatividad, el liderazgo y la capacidad de aprendizaje de las personas mayores, así como su contribución mediante el voluntariado y otras iniciativas comunitarias. Entre sus conclusiones destaca la necesidad de promover espacios intergeneracionales de encuentro y creación, donde compartir conocimientos, habilidades y experiencias, favoreciendo el aprendizaje mutuo y superando los estereotipos asociados a la edad.
De los derechos a la acción: una hoja de ruta compartida
Las conclusiones de los laboratorios se han presentado en el plenario final «De los derechos a la acción», que ha permitido compartir propuestas y prioridades para avanzar hacia un envejecimiento basado en el ejercicio efectivo de los derechos.
La jornada ha concluido con la intervención de Marta Pascual Caro, jefa de Unidad de Atención a las Personas Mayores del SEPAD, quien ha apostado por continuar desarrollando la Estrategia Extremeña de Envejecimiento y Longevidad (2026-2030) como hoja de ruta de la Junta de Extremadura. Esta estrategia busca mejorar la calidad de vida de las personas mayores mediante la promoción del envejecimiento activo y saludable, la autonomía personal y la prevención de la dependencia, así como combatir el edadismo y la soledad no deseada. También contempla fortalecer las relaciones comunitarias, impulsar la participación y reconocer las aportaciones de las personas mayores, con especial atención a la igualdad de oportunidades y el acceso a servicios en el medio rural.
«99 razones para ser SEPADCTIVOS»: envejecimiento activo, derechos y participación
La jornada forma parte del programa «99 razones para ser SEPADCTIVOS», impulsado en 2019 por la Junta de Extremadura, a través de la Consejería de Salud y Atención a la Dependencia y el SEPAD, y desarrollado por AUPEX.
Mediante propuestas formativas, actividades presenciales y online, encuentros y espacios de reflexión, el programa promueve el bienestar, el aprendizaje permanente, las relaciones sociales, la prevención de la soledad no deseada y la participación comunitaria de las personas mayores.
Las Universidades Populares y los Centros de Mayores desempeñan un papel fundamental por su implantación territorial y proximidad a la ciudadanía, generando oportunidades de desarrollo personal y participación social.
Celebrada con la colaboración del Centro Universitario de Mérida, la jornada ha reivindicado que el verdadero desafío de la longevidad no consiste únicamente en vivir más años, sino en poder hacerlo con dignidad, autonomía, relaciones significativas y capacidad para decidir sobre la propia vida.

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