Asaja Extremadura considera positivo que el nuevo Gobierno de Pedro Sánchez no busque aventuras ni experimentos «raros» en un Ministerio tan importante como el de Agricultura, Pesca y Alimentación y sitúe de nuevo al frente al actual ministro en funciones, Luis Planas. De esta manera, señala la organización agraria, no se comenzarán, por ejemplo, de ‘cero’ las gestiones para la negociación de la próxima Política Agrícola Común (PAC) del periodo 2021-2027, que es el principal reto con el que se va a enfrentar el campo español y el extremeño en las próximas fechas.

A su vez, Asaja Extremadura considera un alivio que el Ministerio «no haya recaído (en el reparto de carteras diseñado con su socio de gobierno, Unidas Podemos) en manos del ‘populismo’, que con seguridad hubiera arruinado el sector agrario con políticas ‘demagógicas’ y nada rentables para la producción agraria». No obstante, el presidente de Asaja Extremadura, Ángel García Blanco, considera todo un ‘despilfarro’ la creación de tantas vicepresidencias y nuevos ministerios: “Luego no podrán tener la desfachatez de alegar que no tienen presupuesto o exigirnos recortes, cuando ellos no tienen ningún tipo de miramientos ni dan ejemplo con el dinero público, por lo que hay que dejar claro en el inicio de esta legislatura que el mundo agrario no está dispuesto a pagar la fiesta para que haya salido adelante este nuevo gobierno”.

SALARIO MÍNIMO INTERPROFESIONAL

Ángel García Blanco también insta al nuevo Gobierno a no subir de manera unilateral por segunda vez el Salario Mínimo Interprofesional porque, en su opinión, se harán menos contratos laborales en el sector agrario, habrá aumento de la economía sumergida y desaparecerán muchas producciones agrarias, incapaces de sostener los enormes gastos de mantenimiento, que incluyen además los elevados costes de producción.

OBJETIVOS

En otro orden de cosas, para esta organización agraria, el objetivo del Departamento de Agricultura debe de ser mitigar el impacto del ‘Brexit’, que ya está siendo lesivo en los últimos tiempos, junto a los aranceles impuestos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para muchas empresas agrícolas agrarias de la región. Además, habrá García Blanco señala que estarán muy pendientes de las negociaciones para mantener las ayudas a los tabaqueros extremeños ante la amenaza de que pierdan para el próximo periodo de la PAC sus derechos históricos, lo que supondría un golpe mortal para esta producción, que acumula en Extremadura más del 90% de la cosecha nacional.

En este sentido, García Blanco muestra su preocupación por los socios ‘independentistas’ del nuevo Gobierno de Pedro Sánchez. Y buena muestra de ello ya se comprobó hace escasas fechas con la limitación de la producción del cava en Tierra de Barros, una decisión impuesta por el lobby catalán contra la libertad de mercado: “Este puede ser el primer ejemplo de lo que se nos viene encima a la hora del reparto de los presupuestos y las funciones del Ministerio de Agricultura”, denuncia. “Los aliados de Pedro Sánchez, y no sólo en Cataluña, son partidos procedentes de bastantes comunidades autónomas, con muchos intereses, y Extremadura no se puede ver relegada, una vez más, como a lo largo de su historia”, indica García Blanco.

Por último, a modo de ironía, Asaja Extremadura desea que en esta legislatura ya no tenga más confusiones Pedro Sánchez a la hora de distinguir el jamón ibérico Dehesa de Extremadura con un jamón serrano haciendo alusión al error que tuvo en la inauguración de la pasada Feria de Zafra.