Asaja Extremadura ha tendido hoy la mano a los sindicatos UGT y CCOO con el objetivo de llegar  a un acuerdo para el convenio laboral en el campo extremeño para este año 2020 tras la reunión mantenida hoy en la sede de la Fundación de Relaciones Laborales en Mérida, encuentro donde se han retomado las negociaciones aparcadas a finales del año pasado tras la doble subida del Salario Mínimo Interprofesional impuesta por el Gobierno de Pedro Sánchez.

Las organizaciones profesionales agrarias y ambos sindicatos se han vuelto a emplazar a un nuevo encuentro, que tendrá lugar el próximo 23 de marzo, cita donde Asaja Extremadura espera consolidar un acuerdo definitivo para firmar un convenio del que dependen aproximadamente 65.000 trabajadores y producciones agrarias en la región.

Ángel García Blanco, presidente de Asaja Extremadura, ha señalado que “en estos momentos de grave crisis del sector agrario, donde tenemos muchos problemas como los bajos precios, los excesivos impuestos del Gobierno, la subida de las tarifas eléctricas, etc., no es tiempo de enfrentamientos sino de unidad para sacar este problemas entre todos adelante”.

Para Ángel García Blanco, lo fundamental es conseguir que empresarios tengan «mano de obra disponible» en sus explotaciones y, por otro, que exista «un convenio digno» para los trabajadores del campo.

Por eso, el siguiente encuentro, lo deseable sería cerrar los «últimos flecos», por lo que se ha mostrado confiado en que en «poco tiempo» se pueda alcanzar un acuerdo que es «muy necesario para el campo extremeño», ya de por sí sometido a una importante «tensión» por la crisis de precios, entre otros factores.

García Blanco señala que los empresarios agrarios están dispuestos a realizar “un esfuerzo” para llegar a acuerdos con los sindicatos, pero también les pide “cordura y que pongan de su parte” para que tanto patronal como sindicatos realicen concesiones y se llegue definitivamente a un acuerdo. Asaja Extremadura considera que el principal problema sigue siendo la duración de la jornada laboral, pero espera que en la próxima reunión se llegue a un acuerdo definitivo, que no sólo establezca las condiciones laborales para el año 2020 sino que se amplíe a dos años más, 2021 y 2022.

Asaja Extremadura considera que el “enemigo” no está dentro de Extremadura sino fuera, así que en estos momentos de incertidumbre lo más inteligente es ser más fuertes y así poder hacer frente de una manera más eficaz a los problemas exteriores, entre ellos a la falta de medidas concretas y completamente insuficientes planteadas hasta la fecha por el Gobierno Central, por lo que las manifestaciones agrarias van a seguir adelante.

En este sentido, García Blanco considera que “es Pedro Sánchez quien nos ha traído a esta situación de bloqueo actual del convenio del campo en Extremadura, con una subida tan desproporcionada como unilateral establecida por dos veces consecutivas, de casi un 30% en total, en los últimos meses, una cuestión inasumible para cualquier titular de producción agraria si tenemos en cuenta los precios miserables de hace 30 años que están pagando ahora en la actualidad”, finaliza.