Desde UPA-UCE Extremadura lamentan la convocatoria de movilizaciones en el campo por parte de los sindicatos para los días 1, 2 y 3 de julio. Aunque lo respetan, consideran que esta decisión se ha tomado en un momento de “mucha intensidad de trabajo en el campo”, sobre todo en el regadío, donde producciones como la fruta se encuentra en plena recolección y, además, amenazada por una ola de calor que se espera para los próximos días, que puede provocar un agolpamiento de la producción coincidiendo con la fecha de la huelga. Esto generará problemas importantes a los agricultores extremeños que no tienen cámaras de frío como las centrales hortofrutícolas.

Así que, UPA señala que estas movilizaciones van a generar pérdidas importantes a muchos agricultores y ganaderos extremeños, que ya viven “una situación delicada” fruto de los principales problemas que viene padeciendo el sector como los bajos precios o el covid-19.

Por otro lado, el secretario general de UPA-UCE Extremadura, Ignacio Huerta, destaca «la clara voluntad de negociación de nuestra organización y también la responsabilidad que hemos venido demostrando a lo largo de todo el proceso de negociación. Hemos trabajado intensamente para sacar adelante un acuerdo que, finamente, se consiguió el pasado día 4 de junio”.

Desde la organización lamentan las graves consecuencias que puedan sufrir los agricultores y ganaderos extremeños por esta situación, “generada por la irresponsabilidad de Asaja Badajoz, que no existiendo nada nuevo sobre lo acordado, pretende desdecirse de lo firmado hace tan solo 14 días y no sabemos con qué intencionalidad”.

Por último, UPA-UCE Extremadura hace un llamamiento a la responsabilidad de todas las partes para poder resolver esta situación a través del dialogo e impedir así que “la cerrazón de un dirigente” la paguen todos los agricultores y ganaderos de nuestra región.