UPA-UCE

Se firma el convenio para dar estabilidad al campo extremeño

UPA-UCE Extremadura se alegra de que hoy, por fin, se haya podido acordar el convenio del campo sin que haya modificaciones destacables con respecto al acuerdo del pasado día 4 de junio.

El convenio firmado este mediodía en Mérida entre organizaciones agrarias y sindicatos ayudará a dar estabilidad al campo, especialmente cuando nos encontramos en plena campaña de recogida de la fruta, con 40 grados y con la necesidad de abastecer el conjunto de los mercados. “Que hoy hayamos firmado el convenio del campo es una gran noticia para los agricultores”, señala el secretario general de UPA-UCE, Ignacio Huertas.

Desde UPA-UCE destacan que esta organización agraria ha sido la única que ha trabajado con rigor y responsabilidad en defensa de los intereses de los agricultores y ganaderos extremeños. “Lamentamos el esperpento interpretado por las otras partes en esta negociación y creemos que solo los intereses partidistas, con el objetivo de generar tensión y conflicto en el campo, hacen entendible estas actuaciones”, mantiene Huertas.

Para UPA-UCE Extremadura se trata de un buen acuerdo que sirve para recuperar la paz social y que introduce modificaciones positivas para los agricultores y ganaderos, como el nuevo modelo de registro horario, la reducción del coste para la primera hora y media extra o la flexibilidad laboral.

ASAJA EXTREMADURA

Asaja Extremadura se levanta de la mesa de negociación del convenio del campo por la actitud ‘chantajista’ de los sindicatos

Asaja Extremadura se ha levantado hoy de la mesa de negociación del convenio del campo en la región por la actitud “chatajista”, con insultos “incluidos”, que han mantenidos los sindicatos desde el comienzo de la reunión, donde se debatían las condiciones para intentar llegar a un acuerdo que diera estabilidad al campo extremeño.

Con esta actitud positiva acudió el presidente de Asaja Extremadura, Ángel García Blanco, que había lanzado en los últimos días mensajes de diálogo y consenso para intentar cerrar a un acuerdo con los sindicatos ante las enormes dificultades por las que atraviesa el sector agrario.

De hecho, Asaja estaba dispuesta a realizar un esfuerzo, teniendo en cuenta los condiciones de los últimos tiempos, con la doble subida del Salario Mínimo Interprofesional impuesta en el último año por el Gobierno de Pedro Sánchez, a la que se une que los precios siguen estando por los suelos (de ahí las movilizaciones realizadas durante los meses de enero, febrero y marzo antes de la llegada de la pandemia), a lo que se unió precisamente las consecuencias devastadoras para la salud y para la economía del COVID-19.

Con todo, Asaja llegaba a la reunión con la idea de firmar el acuerdo, pero desde el primer momento se ha encontrado a unos representantes sindicales agresivos en el fondo y en la forma, con amenazas durante el transcurso de la reunión con frases como “o firmas o vamos a la huelga”. “Creemos sinceramente”, señala Ángel García Blanco, que con esta actitud es muy difícil llegar a cualquier tipo de acuerdo, además de que posteriormente “me han llegado hasta insultar, momento en que he decidido levantarme de la reunión y marcharme”.

Tras estos acontecimientos, Asaja Extremadura ha decidido volver a su idea inicial, que quedó aparcada como gesto «para llegar a un acuerdo para aprobar el convenio regulatorio de las condiciones laborales en el campo, de impugnar dicho convenio al considerar que dos representantes de la patronal, como UPA-UCE y COAG, no está legitimadas oficialmente para ser convocadas a dicha reunión al no tener al menos el diez por ciento de la representación de la patronal».

Por último, Asaja Extremadura lamenta lo ocurrido y condena la actitud mostrada en todo momento por los dirigentes sindicales en unos momentos tan delicados por los que está atravesando la sociedad en general y el campo en particular.